Colombia

Periodistas en Colombia: preparados para informar, pero obligados a luchar por su supervivencia

Omar RodríguezOmar RodríguezHace 8 meses
Periodistas en Colombia: preparados para informar, pero obligados a luchar por su supervivencia

Las investigaciones sobre las condiciones del periodismo colombiano muestran una realidad preocupante: profesionales con formación académica, responsabilidades informativas y exigencias de verificación trabajan en medio de bajos ingresos, inestabilidad laboral, amenazas y presiones políticas y comerciales. Por Omar Rodríguez SANA Prensa Independiente | Colombia | Periodismo y condiciones laborales

El periodismo es una profesión que exige preparación, investigación, responsabilidad y compromiso con el derecho ciudadano a recibir información. Detrás de cada noticia existe un proceso que puede incluir la búsqueda de documentos, entrevistas, contraste de fuentes, comprobación de datos y decisiones editoriales.

Sin embargo, las condiciones en las que trabajan muchos periodistas colombianos contrastan con las exigencias de su profesión.

Una encuesta nacional presentada en abril de 2023 reveló que el 45 % de los profesionales consultados ganaba menos de tres millones de pesos mensuales, mientras el 61 % recibía ingresos adicionales.

Un estudio posterior, divulgado en 2025, encontró que el 56 % de sus participantes percibía menos de tres millones de pesos al mes.

Aunque las mediciones tienen períodos y características que deben distinguirse, ambas evidencian la importancia de examinar la situación económica del oficio.

740c8d4f-8ad2-4d1a-8647-f04ef9ba24b1

¿Qué significa realmente ser periodista?

La labor periodística va mucho más allá de escribir una noticia o aparecer frente a una cámara.

Los periodistas investigan acontecimientos, identifican fuentes, examinan documentos, realizan entrevistas, verifican información y construyen relatos que ayudan a la sociedad a comprender los asuntos de interés público.

Su trabajo se desarrolla en periódicos, revistas, emisoras, canales de televisión, medios digitales y proyectos independientes.

Algunos se especializan en política, justicia, economía, cultura, educación, salud, deporte, medioambiente o derechos humanos.

Otros ejercen el periodismo investigativo, una especialidad que puede requerir largos períodos de recopilación y análisis de pruebas.

La diversidad de funciones no modifica una responsabilidad central: publicar información sustentada en hechos comprobables.

La formación académica no garantiza estabilidad económica

La encuesta nacional de 2023 mostró que el 43 % de los participantes tenía formación universitaria y el 40 % contaba con estudios de posgrado.

A pesar de estos niveles educativos, una proporción importante reportó ingresos relativamente bajos.

El mismo estudio señaló que el 13 % de los consultados recibía el salario mínimo o menos y que el 61 % tenía otras fuentes de ingresos.

Estos datos plantean una contradicción.

La sociedad necesita profesionales capaces de investigar asuntos complejos, comprender documentos oficiales y verificar información, pero las condiciones económicas no siempre permiten dedicar suficiente tiempo y recursos a esas actividades.

Para algunos comunicadores, ejercer el periodismo implica combinar su trabajo informativo con otras ocupaciones.

Esta situación puede afectar la continuidad de los proyectos periodísticos, especialmente en municipios donde existen pocas oportunidades de contratación.

Una nueva encuesta confirma las dificultades económicas

En 2025, la Fundación para la Libertad de Prensa y Cifras & Conceptos divulgaron una nueva investigación sobre las condiciones del periodismo en Colombia.

Entre los resultados se encontró que el 56 % de los encuestados ganaba menos de tres millones de pesos mensuales.

Además, el 45 % manifestó que el periodismo representaba menos de la mitad de sus ingresos totales.

Los resultados ayudan a comprender por qué numerosos profesionales necesitan diversificar sus actividades económicas.

Sin embargo, sería incorrecto concluir, únicamente a partir de la comparación de dos porcentajes, que los ingresos de todos los periodistas colombianos disminuyeron exactamente once puntos porcentuales entre 2023 y 2025.

Las características de las muestras y las metodologías deben examinarse antes de establecer una variación estadística precisa.

Lo que sí muestran ambos estudios es que la precariedad económica continúa siendo un asunto relevante para el sector.

Los riesgos de investigar y publicar

Los problemas del periodismo colombiano no se limitan a las condiciones salariales.

La encuesta de 2023 también documentó obstáculos relacionados con el acceso a la información pública, las agresiones contra periodistas y las presiones sobre las salas de redacción.

Los investigadores registraron dificultades para obtener información de instituciones públicas y preocupaciones sobre la seguridad de quienes ejercen la profesión.

En determinadas regiones del país, investigar corrupción, violencia o actividades de grupos armados puede generar amenazas y represalias.

Estas situaciones afectan tanto a los periodistas como a sus comunidades.

Cuando un comunicador deja de investigar por temor, también puede perderse información que los ciudadanos necesitan para tomar decisiones y exigir responsabilidades.

La presión económica y los conflictos de intereses

Uno de los resultados más relevantes de la encuesta de 2023 se relacionó con la percepción de los propios periodistas sobre las malas prácticas de su profesión.

El 42 % de los consultados identificó la publicación de información por intereses políticos o comerciales como uno de los errores más graves del periodismo colombiano.

El resultado no significa que ese porcentaje haya cometido dicha conducta.

Refleja la preocupación de los encuestados por la influencia de intereses ajenos al deber de informar.

La dependencia económica de la publicidad, la presión por atraer audiencias y las relaciones entre medios y actores de poder pueden generar conflictos que requieren mecanismos de transparencia.

Por eso, la independencia periodística debe protegerse mediante políticas editoriales claras, divulgación de conflictos de intereses y procedimientos para corregir errores.

Verificar antes de publicar: una obligación profesional

La transformación digital ha aumentado la velocidad con la que circulan las noticias.

Hoy una información puede llegar a miles de personas en cuestión de segundos.

Pero la rapidez también puede multiplicar las consecuencias de una equivocación.

La encuesta de 2023 encontró que el 63 % de los periodistas consultados reportaba la incorporación de funciones de verificación de información en las salas de redacción.

También señaló que el 62 % recurría al denominado silencio estratégico como respuesta a determinadas dinámicas de desinformación.

Estos hallazgos reflejan la preocupación por la calidad informativa, aunque la aplicación concreta de esas prácticas puede variar entre profesionales y organizaciones.

La verificación exige consultar documentos originales, contrastar testimonios, identificar la procedencia de fotografías y videos, y reconocer cuándo una afirmación todavía no puede demostrarse.

Una información repetida en numerosos portales no necesariamente constituye un hecho confirmado.

La credibilidad depende de las pruebas que puedan presentarse.

El periodista independiente frente a los grandes medios

El desarrollo de medios digitales ha permitido que comunicadores independientes creen espacios propios para investigar asuntos nacionales, regionales y comunitarios.

Estas iniciativas pueden ampliar la diversidad informativa y ofrecer cobertura sobre temas que reciben poca atención de otras organizaciones.

Sin embargo, su sostenimiento plantea dificultades.

Los costos de desplazamiento, equipos, conectividad, seguridad, asesoría jurídica y mantenimiento tecnológico pueden resultar elevados para proyectos de pequeña escala.

La independencia editorial necesita también condiciones materiales que permitan ejercerla.

Por eso resulta importante discutir modelos de financiación transparentes, oportunidades de formación, protección de fuentes y acceso a mecanismos de seguridad.

Un país que necesita periodistas también debe proteger su trabajo

Las dificultades económicas, las amenazas y las presiones informativas afectan la capacidad del periodismo para cumplir su función social.

Una sociedad necesita medios que investiguen el uso de los recursos públicos, documenten situaciones de violencia, examinen decisiones gubernamentales y den espacio a los problemas de las comunidades.

Pero ese trabajo requiere tiempo, formación, seguridad y condiciones laborales adecuadas.

Fortalecer el periodismo no significa renunciar al escrutinio de sus errores.

Significa exigir responsabilidad a quienes informan y, al mismo tiempo, reconocer las condiciones necesarias para que puedan hacerlo con independencia.

La ciudadanía tiene derecho a recibir información confiable.

Los periodistas tienen la responsabilidad de verificarla.

Y las instituciones, los medios y la sociedad deben contribuir a garantizar que informar no implique trabajar permanentemente entre la precariedad y el miedo.

Omar Rodríguez
Omar Rodríguez

Corresponsal | Periodista investigativo

Omar Rodríguez es periodista, corresponsal y periodista investigativo de SANA Prensa Independiente, con base en Nueva York. Cuenta con más de una década de experiencia vinculada al ejercicio periodístico y a la cobertura de temas de interés público, actualidad, migración, derechos humanos, comunidad y asuntos institucionales.

Ver perfil completo

Noticias relacionadas