Pereira estrenó nuevo pico y placa y ahora también toca a híbridos y eléctricos
Imagen: El Tiempo (Colombia)
Pereira estrenó este martes 22 de septiembre de 2026 un nuevo esquema de pico y placa que ya incluye a vehículos híbridos y eléctricos. La restricción va de 8:00 a. m. a 6:00 p. m., según el Instituto de Movilidad.
Pereira puso en marcha este martes 22 de septiembre de 2026 un nuevo esquema de pico y placa que marca un giro relevante en la movilidad de la ciudad: por primera vez, la restricción también cobija a vehículos híbridos y eléctricos. La medida, divulgada por el Instituto de Movilidad de Pereira, se aplica entre las 8:00 de la mañana y las 6:00 de la tarde, en una decisión que busca ordenar el tráfico en una ciudad donde la presión vehicular ya no se limita a los automóviles tradicionales.
El ajuste no es menor. Incluir a los carros de tecnologías limpias en la restricción cambia el mensaje de fondo de la administración: ya no basta con ser un vehículo menos contaminante para quedar por fuera de las limitaciones de circulación. Aunque la autoridad de tránsito no presentó en esta información pública los detalles completos de rotación o excepciones, sí dejó claro que el esquema entra a operar bajo nuevos parámetros desde este martes, en una jornada que obligó a conductores, empresas y repartidores a revisar sus rutas y horarios antes de salir a las calles.
La decisión tiene un trasfondo que vale la pena mirar con atención. En ciudades intermedias como Pereira, el pico y placa suele responder tanto a problemas de congestión como a necesidades de control sobre el crecimiento acelerado del parque automotor. La inclusión de híbridos y eléctricos abre además una discusión de política pública: si estos vehículos, que suelen asociarse con movilidad sostenible, deben o no recibir un trato preferencial frente a los de combustión. Para muchos ciudadanos, la medida puede significar un nuevo golpe a la logística diaria; para la administración, una apuesta por repartir mejor la demanda vial en una ciudad donde el tránsito en horas pico ya impacta la productividad, el transporte público y los tiempos de desplazamiento.
En la práctica, el cambio obliga a los pereiranos a adaptarse de inmediato. Quienes dependen del vehículo particular para trabajar, llevar a sus hijos al colegio o moverse entre municipios cercanos deberán revisar con cuidado el nuevo esquema para evitar sanciones y contratiempos. Más allá del caso puntual de este martes, la decisión confirma una tendencia que se repite en varias ciudades colombianas: las reglas de movilidad se vuelven cada vez más restrictivas y menos predecibles, incluso para quienes apostaron por tecnologías supuestamente exentas de estos controles. El debate, en el fondo, ya no es solo cómo circular, sino qué tipo de ciudad quiere construir Pereira y a quién le traslada el costo de esa transición.




