Colombia

Cartagena activa el pico y placa este martes 25 de agosto: estos vehículos no pueden circular

Hace 1 hora

Cartagena mantiene este martes 25 de agosto la restricción de pico y placa para varios vehículos particulares y motos, una medida que busca ordenar la movilidad y reducir la congestión. Saltarse la norma puede salir caro: las autoridades aplican sanciones y posible inmovilización del automotor.

Cartagena vuelve a ajustar el flujo vehicular este martes 25 de agosto con la aplicación del pico y placa, una medida que sigue marcando la rutina de conductores particulares y motociclistas en la ciudad. La restricción opera para evitar sanciones y, sobre todo, para aliviar la presión sobre unas vías que en horas pico suelen colapsar por el alto volumen de tránsito en corredores clave de la capital de Bolívar.

De acuerdo con la información divulgada por Infobae Colombia, este martes no podrán circular determinados automóviles según el último dígito de su placa, una regla que también cobija a ciertos motociclistas dependiendo del esquema vigente. Aunque para muchos conductores el pico y placa se ha vuelto parte del paisaje urbano, las autoridades insisten en que la medida no es simbólica: quien la incumple se expone a multa e incluso a la inmovilización del vehículo, lo que termina encareciendo cualquier desplazamiento y convirtiendo un trayecto corto en un problema costoso.

El trasfondo de esta restricción es el mismo de otras ciudades colombianas: una combinación de crecimiento del parque automotor, infraestructura vial limitada y hábitos de movilidad que no siempre encuentran respuesta en el transporte público. En Cartagena, además, el debate sobre el pico y placa se cruza con una realidad conocida por los ciudadanos: moverse en horas de congestión implica más tiempo, más gasto y más incertidumbre. Por eso, para quienes dependen del carro o la moto para trabajar, estudiar o atender diligencias, revisar el calendario no es un detalle menor sino una obligación práctica que puede evitarles una sanción.

Más allá de la multa, el pico y placa dice mucho sobre el tipo de ciudad que se está intentando administrar. Es una solución de control que ayuda en el corto plazo, pero no resuelve por sí sola el problema estructural de la movilidad. En una urbe turística y dinámica como Cartagena, donde confluyen residentes, visitantes y actividad comercial, cada día con restricción recuerda que el desafío no es solo circular: es hacerlo sin que el tráfico termine afectando la productividad, el bolsillo y la calidad de vida de miles de personas.

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