Incendio en Villa de Leyva obliga a evacuar hoteles y activa refuerzo aéreo

Imagen: infobae colombia
Un incendio forestal en Villa de Leyva obligó a evacuar hoteles y activó una respuesta aérea de emergencia en Boyacá. La Gobernación contrató un helicóptero para contener las llamas y la Fuerza Aérea sumó apoyo con vuelos de refuerzo.
El incendio forestal que avanza en Villa de Leyva ya dejó una señal clara de la magnitud de la emergencia: hoteles tuvieron que ser evacuados y las autoridades activaron un operativo aéreo para intentar frenar la propagación de las llamas. La respuesta llegó en medio de una situación crítica que mantiene en alerta a uno de los destinos turísticos más visitados de Boyacá y que, por ahora, obliga a priorizar la protección de personas, infraestructuras y zonas naturales vulnerables.
Según informó infobae Colombia, el helicóptero contratado por la Gobernación de Boyacá comenzó las labores de contención del fuego desde el aire, una medida que busca atacar los focos más difíciles de controlar por tierra. A ese esfuerzo se sumará una aeronave de la Fuerza Aérea, que realizará circuitos de 15 minutos para reforzar la atención de la emergencia. La combinación de recursos civiles y militares muestra que las autoridades no están tratando el caso como un incidente menor, sino como una amenaza que puede extenderse si las condiciones del terreno y el clima no ayudan.
Lo ocurrido en Villa de Leyva vuelve a poner sobre la mesa una realidad que Colombia enfrenta con frecuencia, pero que suele recordarse solo cuando el fuego ya está encima: la vulnerabilidad de amplias zonas rurales y turísticas frente a los incendios forestales. En un país donde las temporadas secas intensifican el riesgo, cada conato que obliga a evacuar establecimientos hoteleros también golpea la economía local, afecta el flujo de visitantes y expone la fragilidad de los protocolos de prevención. En lugares como Villa de Leyva, donde el turismo sostiene buena parte de la actividad comercial, una emergencia de este tipo no solo amenaza el ecosistema, sino también el sustento de decenas de familias que dependen del movimiento de viajeros.
El seguimiento que hagan en las próximas horas el Ministerio del Interior y la Gobernación de Boyacá será determinante para saber si la respuesta aérea logra estabilizar la situación o si será necesario ampliar las medidas de evacuación. Más allá del control inmediato del fuego, el episodio deja una advertencia incómoda: Colombia sigue reaccionando con urgencia ante emergencias que, en muchos casos, pudieron prevenirse con más vigilancia, planeación y capacidad local de respuesta. Y cuando el fuego alcanza zonas turísticas como Villa de Leyva, el costo ya no se mide solo en hectáreas quemadas, sino en confianza, actividad económica y patrimonio natural amenazado.


