Colombia

EPM explica por qué Hidroituango aún no alcanza la cota 420

Hace 3 horas

El embalse de Hidroituango no ha llegado a la cota 420 por una combinación de caudales históricamente bajos en el río Cauca y una estrategia de reserva para enfrentar la sequía. EPM admite que, mientras persista el fenómeno de El Niño, ha tenido que comprar energía más costosa en el mercado.

Hidroituango no ha alcanzado todavía la cota 420 porque el río Cauca viene registrando caudales históricamente bajos y EPM decidió administrar con cautela el agua disponible para no comprometer la operación futura del proyecto. La empresa explicó que, en medio del fenómeno de El Niño, esa decisión técnica obligó además a recurrir a compras de energía en el mercado, a un precio más alto que el de su propia generación.

De acuerdo con lo informado por El Tiempo (Colombia), la compañía señaló que la falta de lluvias redujo de forma marcada el aporte hídrico al embalse, lo que frenó el ritmo esperado de llenado. En ese escenario, la prioridad no ha sido correr para subir el nivel del agua, sino preservar una reserva que permita soportar mejor una eventual prolongación de la sequía y mantener estabilidad en el sistema eléctrico. Esa combinación de prudencia operativa y escasez hídrica explica por qué la meta técnica de la cota 420 sigue sin cumplirse.

El dato importa más allá de Hidroituango porque este proyecto es una de las piezas centrales de la matriz energética de Colombia. Cuando el embalse no alcanza los niveles previstos, la empresa pierde margen para generar a menor costo y debe salir a comprar energía más cara, una presión que termina trasladándose al negocio eléctrico y, en última instancia, al bolsillo de los usuarios si la situación se prolonga. En un país expuesto a la variabilidad climática, la dependencia del agua para sostener la oferta de electricidad vuelve a dejar en evidencia la vulnerabilidad del sistema frente a veranos intensos como el que trajo El Niño.

EPM también entregó una posible fecha para llegar a ese nivel, aunque el cumplimiento dependerá de que mejoren las lluvias y de cómo evolucione el caudal del Cauca en las próximas semanas. En otras palabras, la cota 420 no es hoy una simple meta numérica: es el termómetro de una tensión mayor entre seguridad operativa, costo de la energía y el impacto cada vez más visible del clima sobre la infraestructura estratégica del país.

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