Política

Golpe a las disidencias de Mordisco: muere alias Tigre en bombardeo en el Guaviare

Hace 2 horas

El Gobierno confirmó un nuevo golpe contra las disidencias de alias Mordisco en el Guaviare: en una operación aérea murió alias Tigre o Pintado, señalado cabecilla de la estructura Carolina Ramírez. La baja ocurre en medio de la ofensiva militar para frenar la expansión armada en una de las zonas más críticas del país.

El Gobierno confirmó este lunes la muerte de alias Tigre o Pintado, identificado por las autoridades como uno de los cabecillas de la estructura Carolina Ramírez, facción vinculada a las disidencias de alias Mordisco, en un bombardeo realizado en el departamento del Guaviare. La operación representa un nuevo golpe contra esa organización armada, que ha mantenido presión sobre corredores estratégicos de la Amazonia y el oriente colombiano, donde confluyen economías ilegales, disputas territoriales y una débil presencia estatal.

Según informó El Tiempo - Política, el presidente Abelardo De La Espriella ratificó la baja del señalado jefe guerrillero, en una acción que se suma a la ofensiva militar desplegada en los últimos meses contra las estructuras disidentes que operan en esa región. La muerte de Tigre o Pintado no es un hecho menor: dentro de estas organizaciones, la caída de mandos medios y altos altera cadenas de mando, fragmenta frentes armados y puede desencadenar retaliaciones contra la población civil, la Fuerza Pública o grupos rivales que se disputan el control territorial.

El Guaviare no es solo un escenario de confrontación militar; es un territorio donde se cruzan el narcotráfico, la minería ilegal, la extorsión y el reclutamiento forzado, problemas que terminan golpeando a comunidades campesinas e indígenas que viven entre la presión de los armados y la ausencia de soluciones duraderas del Estado. Por eso, cada operación de esta magnitud tiene una lectura doble: por un lado, evidencia capacidad operacional de las Fuerzas Militares; por el otro, deja abierta la pregunta de si estos golpes están acompañados de una estrategia integral que incluya control territorial, justicia y sustitución real de economías ilícitas.

La muerte de este cabecilla también reabre el debate sobre la persistencia de las disidencias de Mordisco, que han logrado reorganizarse pese a los operativos y a la presión institucional. En regiones como el Guaviare, el impacto de estas estructuras no se mide solo en términos de guerra irregular, sino en la vida cotidiana de la gente: confinamientos, amenazas, desplazamientos y miedo. El verdadero desafío para el Estado no es únicamente dar de baja a los jefes, sino impedir que, tras cada operación, el vacío sea ocupado por otro nombre, otra sigla y la misma lógica de control armado sobre el territorio.

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