Política

Gobierno cambia la cúpula de Coljuegos y nombra a Jaime Gregorio Vives Pinedo

Hace 3 horas

El Gobierno formalizó la salida de Marco Emilio Hincapié de Coljuegos y puso en su lugar a Jaime Gregorio Vives Pinedo. El relevo llega en un sector clave para la regulación y el recaudo de los juegos de suerte y azar en Colombia.

El Gobierno oficializó un cambio en la cabeza de Coljuegos, la entidad que regula y administra los juegos de suerte y azar en Colombia, tras aceptar la renuncia de Marco Emilio Hincapié y designar a Jaime Gregorio Vives Pinedo como nuevo presidente. El relevo se produce en una institución sensible para las finanzas públicas, porque de su gestión depende una parte importante del control sobre un negocio que mueve grandes sumas de dinero y que, bien administrado, aporta recursos al sistema de salud.

Según informó El Tiempo - Política, la decisión fue formalizada por el Ejecutivo en medio de una transición que no pasa inadvertida. Coljuegos no es una oficina menor: su papel va desde la vigilancia del sector hasta la lucha contra la ilegalidad en apuestas y sorteos, un terreno donde la evasión, el contrabando de plataformas y la operación irregular suelen dejar huecos millonarios. En ese contexto, el nombramiento de Vives Pinedo abre una nueva etapa para una entidad que necesita resultados rápidos, tanto en recaudo como en control institucional.

El cambio importa por una razón de fondo: los juegos de suerte y azar son una fuente relevante de recursos para el país, pero también un foco permanente de tensión entre regulación, intereses privados y vigilancia estatal. Cada alteración en su dirección despierta preguntas sobre continuidad administrativa, prioridades de fiscalización y capacidad del Estado para cerrarles el paso a operadores que se mueven en la informalidad. En un país donde la presión fiscal es alta y la salud depende en parte de estos ingresos, cualquier ajuste en Coljuegos tiene impacto directo más allá de Bogotá: afecta la caja pública, la transparencia del sector y la confianza en que el negocio se maneje con reglas claras.

Por ahora, el nombramiento marca el inicio de una nueva conducción para una entidad que suele quedar fuera del radar ciudadano, pero cuya labor termina tocando servicios esenciales. Si Vives Pinedo logra fortalecer el recaudo y combatir la operación ilegal, el cambio podría traducirse en más recursos para el Estado; si no, Coljuegos seguirá siendo un termómetro de las dificultades del país para convertir una actividad lucrativa en beneficio público efectivo.

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