Política

De La Espriella alerta hueco en Colombia Mayor y promete subir subsidio a 400 mil

Hace 2 horas

El presidente electo De La Espriella advirtió que el programa Colombia Mayor quedó desfinanciado en 3,2 billones de pesos, pero aseguró que su gobierno reordenará las cuentas para sostener el apoyo a los adultos mayores. Además, prometió elevar el subsidio mensual a 400.000 pesos.

El presidente electo De La Espriella lanzó una alerta fiscal de alto impacto: según dijo, el programa Colombia Mayor recibió un hueco de 3,2 billones de pesos que obliga a revisar de inmediato la manera en que el Estado está financiando la atención a los adultos mayores más vulnerables. Aun así, el mandatario entrante intentó bajar la tensión política y social con un mensaje de tranquilidad: afirmó que reorganizará las finanzas públicas para cumplirle a los cerca de 3 millones de beneficiarios y sostuvo que su meta es elevar el subsidio hasta 400.000 pesos mensuales.

La señal no es menor. Colombia Mayor es uno de los principales mecanismos de alivio para cientos de miles de personas que no lograron una pensión formal o que sobreviven con ingresos muy bajos en la vejez. En la práctica, este programa funciona como una red mínima de protección para hogares donde cada peso cuenta para alimentación, medicamentos y gastos básicos. Por eso, cuando un gobierno entrante habla de desfinanciación, no está solo describiendo un problema contable: está poniendo sobre la mesa la fragilidad de una política social que toca directamente la vida cotidiana de los adultos mayores y de sus familias.

El anuncio también abre una discusión de fondo sobre prioridades fiscales. Si la administración entrante quiere cumplir la promesa de subir el subsidio, tendrá que demostrar de dónde saldrán los recursos, qué gastos se recortarán o reordenarán y cuál será el calendario realista para aterrizar la promesa. En un país donde el envejecimiento poblacional avanza y la informalidad laboral sigue dejando a millones fuera del sistema pensional, este tipo de programas no son un complemento: son una obligación política y social. De ahí que cualquier ajuste presupuestal alrededor de Colombia Mayor tenga efectos inmediatos en regiones con alta pobreza, especialmente en municipios pequeños y zonas rurales, donde la vejez suele vivirse sin ahorro ni respaldo institucional.

El parte de tranquilidad que dio De La Espriella busca evitar que la advertencia fiscal se lea como un recorte encubierto, pero al mismo tiempo fija un compromiso ambicioso que será medido con lupa desde el primer día. En política social, las promesas valen menos que la caja. Y en este caso, el reto no es solo prometer más para los abuelos: es demostrar que el Estado puede sostenerlo sin improvisación ni golpe fiscal.

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