De La Espriella llega a Bucaramanga con su empalme territorial y mensaje a las regiones
Imagen: El Tiempo - Política
El presidente electo Abelardo De La Espriella visitará Bucaramanga este martes para instalar una nueva sesión de su "empalme territorial" junto a su equipo de trabajo. La cita en Santander marca otro movimiento de su transición y abre preguntas sobre sus prioridades regionales.
Abelardo De La Espriella aterrizará este martes en Bucaramanga con su equipo de trabajo para instalar una nueva sesión de su llamado empalme territorial, un paso que busca ordenar la transición hacia su gobierno y, al mismo tiempo, enviar un mensaje político a las regiones. El presidente electo aprovechará la jornada en Santander para dar declaraciones, en una visita que pone a ese departamento en el mapa inmediato de sus primeras decisiones y de la forma en que piensa construir gobernabilidad fuera de Bogotá.
Por ahora, la información conocida es limitada, pero suficiente para leer el movimiento con atención. Según informó El Tiempo - Política, De La Espriella estará acompañado por su equipo en una jornada de trabajo en la capital santandereana, donde instalará otra sesión de ese proceso de empalme territorial que viene promoviendo. No se trata solo de una agenda protocolaria: en la práctica, estos encuentros sirven para revisar necesidades regionales, recoger prioridades locales y comenzar a trazar la relación entre la futura administración central y los territorios.
La elección de Bucaramanga tampoco es inocente. Santander es una región con peso económico, empresarial y electoral, y cualquier presidente electo que quiera arrancar con margen político necesita mostrar cercanía con departamentos que no dependen exclusivamente de la agenda capitalina. En un país marcado por la distancia histórica entre el poder central y las regiones, este tipo de giras tempranas suelen leerse como señales de dónde estarán los primeros énfasis de gobierno. Si De La Espriella consigue convertir estos espacios en algo más que una foto de arranque, podría ganar capital político antes de asumir formalmente; si no, quedará la sensación de que el empalme territorial es más un gesto que una estrategia.
La visita también deja ver que el nuevo mandatario quiere instalar una narrativa de escucha territorial desde muy temprano, algo que en Colombia suele ser decisivo para bajar tensiones con las regiones y, sobre todo, para construir una agenda que no dependa únicamente de los balances en el Congreso o de los equilibrios en los ministerios. En los próximos días será clave conocer qué dijo en Bucaramanga, cuáles serán los temas que priorice y si su equipo empieza a mostrar una hoja de ruta concreta para responder a problemas que sí sienten los ciudadanos: seguridad, empleo, infraestructura y relación con el Gobierno central. Ahí es donde se medirá si el empalme territorial es un mecanismo real de gobierno o apenas el primer acto de una presidencia que todavía está definiendo su tono.




