Colombia

Bajo la multitud de BTS en Bogotá, ‘cosquilleros’ encontraron su oportunidad

Hace 2 horas

La Policía capturó a varios ‘cosquilleros’ que habrían aprovechado la multitud previa al concierto de BTS en Bogotá para robar celulares y billeteras. El caso vuelve a poner bajo la lupa la seguridad en eventos masivos y el riesgo para los asistentes.

La antesala del concierto de BTS en Bogotá dejó un recordatorio incómodo: donde se concentra una multitud, también se mueven las bandas que viven del descuido ajeno. Según informó Infobae Colombia, la Policía capturó a varios presuntos ‘cosquilleros’ que habrían aprovechado la llegada de más de 50.000 espectadores para sustraer celulares, billeteras y otros objetos de valor en los accesos al estadio. No se trató de un robo aislado, sino de una dinámica que suele repetirse en eventos de gran formato y que convierte la emoción de un espectáculo en una oportunidad para el hurto.

De acuerdo con la información divulgada, los detenidos actuaban en medio del tumulto, apoyándose en el empujón natural de las filas, la presión de la entrada y la distracción de los asistentes. Ese es precisamente el terreno donde operan estos delincuentes: no buscan enfrentamientos ni violencia abierta, sino rapidez, cercanía y confusión. En espacios con decenas de miles de personas, un bolsillo abierto, un cierre mal asegurado o el teléfono en la mano bastan para que desaparezca un objeto en segundos. La Policía logró intervenir a tiempo, pero el episodio confirma que la prevención sigue siendo tan importante como el control en sitio.

Lo ocurrido también habla de un problema mayor en Bogotá y en otras ciudades colombianas: la seguridad en eventos masivos no depende solo del dispositivo policial, sino de una combinación de vigilancia, logística, cultura ciudadana y reacción inmediata. Cuando se esperan más de 50.000 personas, el entorno se vuelve un blanco atractivo para estructuras delictivas que conocen muy bien los puntos ciegos: las entradas, los filtros, los corredores peatonales y los momentos de mayor congestión. Para los asistentes, la advertencia es concreta y nada glamorosa: un concierto puede durar unas horas, pero la pérdida de documentos, dinero y celulares deja consecuencias que se sienten durante días. Y para las autoridades, el reto es evitar que la previa de un espectáculo internacional termine normalizando el robo como parte del boleto de entrada.

Noticias relacionadas