Procuraduría pide frenar pagos de contrato en Arauca por dudas en su selección

Imagen: infobae
La Procuraduría pidió frenar los pagos de un contrato por más de 43.382 millones de pesos en Arauca mientras se aclaran dudas sobre su selección. El caso pone bajo la lupa el uso de recursos públicos destinados al sector de agua y saneamiento.
La Procuraduría General de la Nación pidió suspender los pagos de un contrato superior a 43.382 millones de pesos en Arauca, después de detectar siete puntos que, según el organismo de control, deben ser aclarados en el proceso de selección entre EMSERPA y la firma MOPEN S.A.S. La advertencia golpea un proyecto financiado con recursos ligados a un convenio con el Ministerio de Vivienda y vuelve a encender las alarmas sobre la transparencia en la contratación pública en una región donde cada peso destinado a servicios básicos tiene impacto directo en la vida diaria de la gente.
De acuerdo con la información conocida, el ente de control encontró observaciones que no cierran sobre la manera en que fue escogido el contratista y sobre elementos del expediente que, a su juicio, requieren verificación antes de seguir con los desembolsos. Aunque no se han divulgado públicamente todos los detalles técnicos de esas siete dudas, la solicitud de suspensión pone en entredicho la forma en que se estructuró el negocio y obliga a revisar si se cumplieron los principios de selección objetiva, planeación y correcta destinación de los recursos. En contratos de esta magnitud, cualquier vacío administrativo puede convertirse en un problema fiscal, disciplinario o incluso penal.
El caso importa más allá de la cifra. Arauca ha sido históricamente un territorio con enormes necesidades en infraestructura, agua potable y saneamiento, sectores donde los retrasos, sobrecostos o fallas de diseño terminan afectando primero a las comunidades más pobres. Si la Procuraduría encontró suficientes motivos para pedir que se congelen los pagos, el mensaje es claro: antes de seguir moviendo dinero público debe haber certezas sobre quién fue elegido, por qué fue elegido y bajo qué condiciones. En un país donde la contratación estatal sigue siendo uno de los principales focos de vigilancia ciudadana, este tipo de decisiones reabre el debate sobre la calidad de los controles y sobre la urgencia de que las entidades territoriales documenten mejor sus procesos.
Ahora la pelota queda del lado de las partes involucradas. EMSERPA y MOPEN S.A.S. tendrán que responder a las observaciones y demostrar que el contrato cumple con la ley y que los recursos no están en riesgo. Si las aclaraciones no despejan las dudas, el episodio podría escalar y afectar no solo la ejecución del proyecto, sino también la confianza en la administración de fondos públicos en Arauca, un departamento donde la desconfianza institucional suele pagarse caro en términos de desarrollo.



