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Trump amenaza con atacar la fortaleza nuclear iraní de la montaña Pickaxe

Hace 3 horas
Trump amenaza con atacar la fortaleza nuclear iraní de la montaña Pickaxe

Imagen: BBC Mundo

Donald Trump volvió a elevar la presión sobre Irán al prometer un ataque “muy duro” contra el complejo subterráneo de la montaña Pickaxe, luego de informes sobre un posible traslado de centrifugadoras nucleares. La amenaza reabre el riesgo de una escalada directa entre Washington y Teherán.

Donald Trump volvió a poner a Irán en la mira de Washington al amenazar con un ataque “con mucha fuerza” contra la montaña Pickaxe, un complejo subterráneo fuertemente protegido que, según informes citados por BBC Mundo, podría haber recibido centrifugadoras nucleares trasladadas por Teherán. La advertencia no es menor: apunta a una instalación diseñada precisamente para resistir bombardeos y que se ha convertido en uno de los símbolos más delicados del programa nuclear iraní.

La declaración de Trump llega en un momento de máxima tensión, en el que cada palabra sobre el programa nuclear iraní puede mover el tablero regional. De acuerdo con la información difundida por BBC Mundo, la preocupación se centra en si Irán trasladó equipos sensibles a esta montaña, lo que podría dificultar cualquier intento de vigilancia o destrucción de capacidades nucleares mediante una acción militar. Al prometer un golpe “muy pronto”, el presidente estadounidense no solo eleva el tono, sino que deja entrever que la Casa Blanca está dispuesta a usar la amenaza militar como herramienta de presión directa.

El caso de Pickaxe importa porque no se trata de una instalación cualquiera: al ser subterránea y altamente fortificada, representa el tipo de infraestructura que Irán ha desarrollado para proteger su programa nuclear frente a ataques externos. En términos estratégicos, cualquier movimiento allí afecta el cálculo de seguridad de Israel, de Estados Unidos y de los aliados árabes en la región. Para Washington, además, la discusión no es solo militar sino política: una ofensiva de ese tipo podría escalar rápidamente, encarecer la energía, sacudir los mercados y desestabilizar aún más Medio Oriente, con repercusiones que sentirían también consumidores y gobiernos fuera de la zona.

Más allá de la amenaza puntual, este episodio confirma que el pulso entre Estados Unidos e Irán sigue atrapado en una lógica de advertencias, sospechas e ინტenciones cruzadas. Si la información sobre el traslado de centrifugadoras se valida, la presión internacional sobre Teherán aumentará de inmediato; si no, la retórica de Trump quedará como otro movimiento de fuerza para marcar posición. En ambos escenarios, la montaña Pickaxe deja de ser solo un sitio oculto en el terreno iraní y pasa a ser una ficha clave en una partida nuclear que nadie parece dispuesto a desescalar por ahora.

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