Estados Unidos

Noboa copia rasgos del modelo Bukele, pero la violencia sigue desafiando a Ecuador

Hace 3 meses
Noboa copia rasgos del modelo Bukele, pero la violencia sigue desafiando a Ecuador

Imagen: BBC Mundo

Daniel Noboa tomó del modelo de Nayib Bukele la militarización de la seguridad, la lógica de excepción permanente y la apuesta por una megacárcel para enfrentar el crimen en Ecuador. Pero, pese al despliegue de fuerza, la violencia no cede y el país sigue atrapado en una crisis más profunda.

Daniel Noboa ha apostado por una receta que ya hizo célebre a Nayib Bukele en El Salvador: más militares en las calles, más poderes extraordinarios para el Ejecutivo y más infraestructura carcelaria para golpear a las bandas criminales. En Ecuador, esa estrategia se ha convertido en el eje de la respuesta oficial a una crisis de seguridad que sigue golpeando a la población, pese a los anuncios de mano dura y a la narrativa de recuperación del control territorial.

De acuerdo con la información publicada por BBC Mundo, el gobierno ecuatoriano promovió la militarización de la seguridad como herramienta central para enfrentar a organizaciones delictivas cada vez más poderosas. A eso sumó la construcción de una megacárcel, la extensión de los estados de excepción y el despliegue de fuerzas de seguridad en distintos puntos del país con el objetivo de retomar zonas donde el Estado perdió presencia real. El problema es que, aunque estas medidas buscan proyectar autoridad, la violencia no ha disminuido al ritmo que esperaba el oficialismo, lo que deja en evidencia los límites de una política basada casi exclusivamente en la fuerza.

La comparación con Bukele no es casual, pero tampoco exacta. En El Salvador, el modelo se sostuvo sobre una concentración de poder, operativos masivos y un discurso de seguridad que redujo drásticamente los homicidios, aunque con fuertes cuestionamientos por abusos, detenciones arbitrarias y debilitamiento institucional. En Ecuador, en cambio, el contexto es distinto: el crimen organizado no solo disputa calles y barrios, sino también rutas del narcotráfico, cárceles y economías ilegales que han penetrado el tejido social. Por eso, la militarización puede ofrecer una sensación de control en el corto plazo, pero no resuelve por sí sola las causas de fondo: la fragilidad institucional, la corrupción, la pobreza y la falta de una política sostenida de prevención e investigación criminal.

Para la gente común, la discusión no es abstracta. Se traduce en miedo al salir a trabajar, comercios cerrando temprano, escuelas condicionadas por la inseguridad y comunidades enteras atrapadas entre bandas, operativos y estados de excepción. Si el Gobierno insiste en un enfoque que privilegia la fuerza sin una estrategia integral, el riesgo es que Ecuador normalice una seguridad de emergencia permanente, con resultados parciales y costos altos para los derechos civiles. La gran pregunta ya no es si el país puede copiar partes del “modelo Bukele”, sino si está construyendo algo más sólido que una respuesta espectacular pero insuficiente frente a una violencia que sigue encontrando cómo adaptarse.

Noticias relacionadas

¿Qué cambiaría si los demócratas tuvieran 60 senadores? El poder que les falta pese a ganar el Congreso en 2026
Política

¿Qué cambiaría si los demócratas tuvieran 60 senadores? El poder que les falta pese a ganar el Congreso en 2026

Los demócratas recuperaron el Senado y la Cámara de Representantes en las elecciones legislativas del 3 de noviembre de 2026, según las proyecciones de Associated Press. Pero existe una diferencia decisiva entre conseguir una mayoría ordinaria y alcanzar 60 votos en el Senado. Esa cifra les permitiría superar buena parte de los bloqueos parlamentarios, aunque no eliminaría el poder de veto del presidente Donald Trump. Por Omar Rodríguez SANA Prensa Independiente | Washington, Estados Unidos 4 de noviembre de 2026 | Análisis político

Hace 26 minutos