Colombia

Petro y De la Espriella escalan choque por Gaza y la retórica política en Colombia

Hace 3 horas

Gustavo Petro elevó el tono contra Abelardo de la Espriella tras un video de Luis Carlos Reyes que cuestionó sus comparaciones sobre la ofensiva de Israel en Gaza. La disputa abre un nuevo frente en la polarización política y mete de lleno el conflicto de Medio Oriente en la campaña colombiana.

Gustavo Petro volvió a convertir una discusión en redes en un choque político de alto voltaje. Esta vez, el presidente reaccionó a un video publicado por Luis Carlos Reyes, exdirector de la Dian, en el que se ponen bajo la lupa unas declaraciones del abogado y candidato presidencial Abelardo de la Espriella sobre la actuación del gobierno de Benjamín Netanyahu en Israel. A partir de esa intervención, Petro no solo rechazó el planteamiento, sino que endureció su señalamiento contra De la Espriella y lo llevó al terreno más grave posible: el de insinuar que ese tipo de discurso normaliza la violencia extrema contra los colombianos. El episodio deja ver cómo un debate sobre Oriente Medio terminó convertido en un pulso doméstico entre figuras que hoy mueven conversación política en Colombia.

El punto de partida fue el video de Reyes, que cuestiona el uso de la ofensiva israelí en Gaza como referencia en el debate político colombiano y pone en entredicho la postura del aspirante presidencial. Petro se sumó a esa controversia y amplificó el mensaje con una acusación de fondo: según su lectura, comparar la actuación de un gobierno en guerra con la realidad colombiana no es un simple recurso retórico, sino una forma de legitimar escenarios de eliminación del adversario. Aunque la discusión comenzó como una crítica a unas declaraciones específicas, el intercambio rápidamente escaló hacia una confrontación ideológica más amplia, con Petro ubicándose otra vez como actor central en la disputa por el tono del país y por los límites del discurso político en medio de un clima de campaña anticipada.

Lo relevante aquí no es solo la pelea entre nombres propios. Lo que está en juego es la manera como los líderes políticos usan conflictos internacionales para golpear al adversario local, muchas veces sin medir el costo simbólico de esas comparaciones. Israel y Gaza son hoy uno de los temas más sensibles del debate global, y trasladar esa confrontación a la política colombiana puede tener efectos corrosivos: endurece la conversación pública, radicaliza posiciones y empuja a los seguidores a leer al contrario como enemigo moral, no como rival político. En un país atravesado por décadas de guerra interna, cualquier referencia al exterminio, al castigo colectivo o a la violencia de Estado toca una fibra especialmente delicada. Por eso la reacción de Petro importa más allá del episodio puntual: muestra cómo la campaña rumbo a 2026 ya está tomando forma en el terreno de la confrontación simbólica, donde cada frase puede escalar en minutos a una acusación de enorme carga histórica.

También hay una dimensión política que no conviene perder de vista. Luis Carlos Reyes, al difundir el video, se inserta en un debate en el que las redes sociales ya no son solo escaparate sino tribunal y altavoz. De la Espriella, por su parte, se mueve con comodidad en el terreno de la provocación pública, una estrategia que le permite ocupar agenda incluso cuando no está en campaña formal. Y Petro, como suele ocurrir, responde elevando la temperatura del intercambio y reubicándose en el centro de la controversia. El resultado es una discusión que dice mucho sobre el momento colombiano: una política cada vez más dominada por mensajes de impacto, lecturas extremas y batallas narrativas que terminan desplazando el debate de fondo sobre seguridad, institucionalidad y convivencia.

Noticias relacionadas