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López Aliaga anuncia marchas desde enero si no atienden sus demandas

Hace 45 minutos
López Aliaga anuncia marchas desde enero si no atienden sus demandas

Imagen: infobae

Rafael López Aliaga endureció su discurso político y anunció que impulsará movilizaciones desde enero si sus exigencias no son atendidas por las autoridades. El alcalde de Lima lanzó la advertencia durante un acto en el Rímac y volvió a apelar a la presión en las calles.

Rafael López Aliaga elevó este fin de semana el tono de su enfrentamiento con las autoridades peruanas y advirtió que, si sus demandas no son atendidas, impulsará movilizaciones desde enero. Durante una actividad en el distrito limeño del Rímac, el líder de Renovación Popular sostuvo que recurrirá a las calles como mecanismo de presión política, en un mensaje que marca una nueva escalada en su estrategia de confrontación pública.

Según informó infobae, el también alcalde de Lima planteó que su organización saldrá a marchar si no obtiene respuestas a sus exigencias. El mensaje fue directo y sin matices: dejó abierta la puerta a protestas en la capital en un contexto en el que el clima político ya viene cargado de tensión, desconfianza institucional y una creciente polarización entre sectores que respaldan medidas de mano dura y quienes las ven como una forma de presión extrainstitucional.

El anuncio no es menor. En Perú, la protesta callejera ha sido una herramienta recurrente de disputa política, pero también un síntoma de la fragilidad del sistema para canalizar desacuerdos por vías institucionales. Que una figura con cargo público y proyección nacional anuncie desde ahora una temporada de movilizaciones sugiere que la pugna con el Ejecutivo y otros actores no solo seguirá en el plano discursivo, sino que podría trasladarse a las calles de Lima con impacto directo en la agenda política del país. Para la ciudadanía, eso suele traducirse en más incertidumbre, más polarización y, eventualmente, más presión sobre una economía urbana que ya enfrenta costos altos de inestabilidad.

El dato de fondo es que López Aliaga parece decidido a convertir el malestar político en capital de movilización. Y cuando un dirigente con poder territorial habla de “salir a las calles”, el mensaje no solo apunta a sus adversarios: también mide la capacidad del Estado para responder antes de que la confrontación se convierta en un nuevo ciclo de protestas.

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