Ricardo ‘Gato’ Pérez deja Millonarios en medio de críticas y dudas sobre el futuro

Imagen: infobae colombia
Ricardo ‘Gato’ Pérez cerró su ciclo en Millonarios en medio de críticas por su gestión como director deportivo entre 2024 y 2025. Su salida deja abierto un hueco clave en la estructura del club y plantea dudas sobre el rumbo inmediato de la institución.
Ricardo ‘Gato’ Pérez confirmó su salida de Millonarios y con ello se cerró una etapa marcada más por las dudas que por los resultados. El dirigente se despidió de los hinchas tras una gestión que terminó bajo fuerte escrutinio, en un club donde cada decisión administrativa se mide con la exigencia de un protagonista permanente del fútbol colombiano.
Según informó infobae colombia, Pérez venía siendo cuestionado por su trabajo como director deportivo entre 2024 y 2025, un periodo en el que Millonarios no logró consolidar un proyecto convincente para su afición. Su partida se produce en medio de críticas por el manejo de la planeación deportiva, la construcción de la nómina y la capacidad de responder a las expectativas de una institución que compite siempre bajo presión por títulos y resultados inmediatos. Aunque el dirigente se despidió ante los seguidores, por ahora no se conoce cuál será su próximo destino dentro del fútbol profesional.
Más allá del nombre propio, esta salida dice mucho sobre el momento de Millonarios y sobre una realidad repetida en el fútbol colombiano: cuando los resultados no llegan, la responsabilidad no cae solo sobre el entrenador o los futbolistas, sino también sobre quienes toman decisiones en los escritorios. La figura del director deportivo suele pasar inadvertida hasta que el equipo entra en crisis, y en este caso el desenlace de Pérez confirma que la paciencia en clubes grandes es cada vez más corta. Para la hinchada, la pregunta de fondo no es solo quién se va, sino quién llega y con qué plan. Porque sin una hoja de ruta seria, los cambios de nombres terminan siendo apenas un alivio temporal.
El reto para Millonarios ahora es mayor que despedir a un directivo: necesita reconstruir credibilidad interna y ofrecer señales claras de que no improvisará su futuro. En un mercado futbolístico cada vez más competitivo, donde las decisiones deportivas impactan en la asistencia, los ingresos y la relación con la tribuna, cada vacío en la conducción pesa. La salida de Pérez puede ser leída como un cierre de ciclo, pero también como la evidencia de que el club sigue buscando una fórmula que le devuelva estabilidad y le permita competir sin vivir en estado de emergencia.


