Risaralda calcula en más de 20 billones la reconstrucción tras el terremoto

Imagen: infobae colombia
Risaralda calcula que la reconstrucción tras el terremoto costará más de 20 billones de pesos y busca sumar al sector privado para cerrar la brecha financiera. Mientras tanto, la UNGRD ya giró recursos para arriendos y el departamento arma un Plan de Acción Específica con sus 14 municipios.
Risaralda puso sobre la mesa una cifra que dimensiona la magnitud del daño dejado por el terremoto: más de 20 billones de pesos para reconstruir lo afectado. Con ese cálculo, el departamento comenzó a mover una estrategia de financiación que no dependerá solo del Estado, sino también de la vinculación del sector privado, mientras avanza un Plan de Acción Específica con los 14 municipios.
De acuerdo con información divulgada por Infobae Colombia, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) ya realizó giros de recursos destinados a cubrir arriendos de familias damnificadas, una medida de alivio inmediato frente a la emergencia habitacional. Al mismo tiempo, se esperan nuevas partidas para sostener las tareas urgentes de atención, reparación y reactivación en los territorios más golpeados por el sismo.
La magnitud del costo estimado revela algo más que una cifra: muestra la distancia entre la emergencia y la capacidad fiscal de un departamento que no puede enfrentar solo una reconstrucción de esta escala. Por eso, el llamado a privados no es un gesto simbólico sino una necesidad práctica para financiar vivienda, infraestructura, servicios públicos y recuperación económica. En un país donde los desastres suelen dejar promesas y cronogramas largos, el reto de Risaralda será convertir el plan en obras visibles y en soluciones para quienes perdieron techo, patrimonio y estabilidad.
El Plan de Acción Específica, articulado con los 14 municipios, será la hoja de ruta para priorizar intervenciones y definir responsabilidades. Pero el verdadero examen no estará en el papel, sino en la velocidad con la que lleguen los recursos y en la capacidad institucional para ejecutarlos. Para miles de familias, la reconstrucción no se medirá en documentos ni anuncios, sino en la posibilidad concreta de volver a una vivienda segura y a una vida normal después del terremoto.




