San Juan volvió a endeudarse en el exterior y pagó caro su regreso al mercado
Imagen: infobae
San Juan volvió a tomar deuda en los mercados internacionales después de 27 años y colocó un bono por USD 600 millones bajo legislación de Nueva York. La operación busca financiar infraestructura, pero también deja en evidencia el alto costo que sigue pagando la Argentina por acceder al crédito externo.
San Juan rompió una sequía de 27 años sin financiamiento internacional y salió al mercado con una emisión de deuda por USD 600 millones, una jugada que le permitirá oxigenar su programa de infraestructura, pero a un costo financiero elevado. La provincia colocó el bono bajo legislación de Nueva York, a nueve años, con una tasa cercana al 9%, una señal clara de que el acceso al crédito externo sigue existiendo para la Argentina, aunque lejos de ser barato.
Según informó infobae, la operación se concretó en medio de un escenario todavía restrictivo para las provincias argentinas, que durante años quedaron prácticamente fuera de los mercados globales por la combinación de crisis cambiarias, desconfianza inversora y el deterioro del perfil fiscal del país. En ese marco, el regreso de San Juan al financiamiento internacional no solo marca un hito institucional para la administración provincial, sino también una apuesta política y financiera: obtener recursos frescos para obras que suelen quedar atrapadas entre la urgencia presupuestaria y la falta de fondeo.
El dato relevante no es únicamente que la provincia haya conseguido colocar el bono, sino las condiciones en las que lo hizo. Una tasa cercana al 9% refleja que los mercados no prestan gratis y que cada dólar captado llega acompañado de una exigencia severa en términos de riesgo. Para San Juan, eso significa adelantar inversiones que pueden impactar en rutas, energía, agua u otras obras estratégicas, pero también asumir un compromiso de pago que exigirá disciplina fiscal en los próximos años. Para el resto de las provincias argentinas, la emisión funciona como un termómetro: muestra que todavía hay ventana para el crédito, aunque sólo para quienes puedan ofrecer cierta previsibilidad y un plan de repago creíble.
Más allá del caso puntual, esta colocación vuelve a poner sobre la mesa una discusión de fondo en la Argentina: el costo de no tener acceso sostenido al financiamiento internacional y el impacto que eso tiene sobre el desarrollo regional. Cuando una provincia no puede endeudarse a tasas razonables, las obras se demoran, la infraestructura envejece y la economía local pierde competitividad. Por eso, el regreso de San Juan al mercado no debería leerse solo como una operación financiera exitosa, sino como un síntoma del lugar que todavía ocupa el país en la percepción de riesgo global: un actor que puede volver a emitir, sí, pero pagando muy caro por hacerlo.



