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Sanxenxo cocina una tortilla gigante de 10 toneladas y suma otro récord popular

Hace 45 minutos

Sanxenxo convirtió sus fiestas en un espectáculo gastronómico con una tortilla de patatas de diez toneladas, preparada con 17.000 huevos y repartida en 10.000 porciones. El reto, además de culinario, tuvo un fin solidario y volvió a poner a Galicia en el mapa de las hazañas populares.

Sanxenxo volvió a demostrar que en Galicia la cocina también puede ser un acontecimiento de masas: este sábado, una sartén de seis metros de diámetro y una tortilla de alrededor de diez toneladas reunieron a miles de personas en torno a un nuevo intento por elaborar la tortilla de patatas más grande del mundo. El desafío, impulsado por la empresa familiar El huevo de la abuela, no solo buscó romper una marca gastronómica, sino convertir una receta de toda la vida en una celebración colectiva dentro de la Feira da Cebola y las fiestas de Santa Rosalía.

Para levantar semejante plato hicieron falta 17.000 huevos, 1.700 kilos de patatas, 300 kilos de cebolla, 300 litros de aceite y 30 kilos de sal. Nada de esto se improvisó a pequeña escala: 72 personas participaron en la operación y una grúa de 75 toneladas fue necesaria para mover la enorme sartén y completar el volteo, uno de los momentos que más expectación generó entre el público. La preparación terminó a las 14:15, y enseguida comenzó el reparto de 10.000 raciones, vendidas a tres euros tanto con cebolla como sin ella, con una recaudación destinada a fines benéficos.

El espectáculo no apareció de la nada. La misma empresa ya había protagonizado el año pasado en Melide una tortilla gigante que permitió revalidar el récord mundial, con una fórmula muy parecida: mucha logística, una gran respuesta ciudadana y el atractivo de una hazaña que mezcla tradición, turismo y solidaridad. En Sanxenxo, además, el reto se hizo sin ensayos previos y salió adelante sin incidentes relevantes, algo que no es menor cuando se trabaja con una infraestructura tan delicada y con un volumen de ingredientes capaz de alimentar a un pequeño barrio. Más allá de la anécdota, este tipo de eventos revela cómo las fiestas locales siguen siendo en España una palanca de identidad, economía y visibilidad mediática.

Lo que ocurrió en Sanxenxo también habla de algo más profundo: en tiempos de saturación informativa, los grandes eventos populares siguen teniendo poder de convocatoria cuando combinan tradición, récord y causa social. Para el municipio pontevedrés, la tortilla gigante no fue solo una curiosidad culinaria, sino una forma de atraer visitantes, movilizar a la comunidad y convertir una receta doméstica en un símbolo de orgullo local. Y en un país donde la gastronomía es parte del relato cultural, el éxito de esta sartén gigante confirma que, a veces, la noticia también se cocina a fuego lento y frente a miles de ojos.

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