La nueva estafa laboral en Bogotá que empieza con una llamada y termina en WhatsApp

Imagen: infobae colombia
Una nueva estafa laboral está circulando en Bogotá: empieza con una llamada desde un número desconocido y termina en WhatsApp, donde los delincuentes buscan datos personales para suplantar a la víctima. El gancho es una supuesta revisión de hojas de vida, pero detrás hay un intento de robo de información.
En Bogotá está creciendo una modalidad de estafa que se disfraza de oferta de empleo y que ya encendió las alarmas entre las autoridades y los ciudadanos que buscan trabajo. El engaño comienza con una llamada desde un número desconocido, seguida por una grabación que dirige a la persona a continuar la conversación por WhatsApp; allí, los delincuentes se hacen pasar por reclutadores, piden datos personales y terminan usando esa información para suplantar a la víctima o abrir la puerta a otros fraudes.
Según informó infobae Colombia, el libreto de los estafadores es sencillo pero efectivo: primero contactan a quien tiene una hoja de vida circulando en portales de empleo, redes sociales o grupos de mensajería; luego, tras insistir en que “recibieron” el perfil, piden escribir por WhatsApp para avanzar en el proceso. A partir de ese punto, solicitan información que normalmente se entrega en una entrevista formal, como número de identificación, dirección, referencias, cuentas bancarias o incluso códigos de verificación. En algunos casos, la víctima cree estar entrando a una vacante real, pero en realidad está alimentando una base de datos criminal.
Lo preocupante es que esta modalidad no solo apunta a robar datos, sino a explotar la urgencia económica de quienes buscan empleo. En una ciudad como Bogotá, donde miles de personas compiten por una oportunidad laboral en medio de un mercado cada vez más precario, el gancho de una llamada inesperada puede parecer una buena noticia. Ahí está precisamente la eficacia del engaño: los delincuentes aprovechan la expectativa legítima de conseguir trabajo para bajar la guardia. El problema no se limita a la pérdida de información; también puede derivar en suplantación de identidad, apertura de cuentas, solicitudes de crédito o extorsiones posteriores.
Este tipo de fraude revela una tendencia cada vez más común en Colombia y en otros países de la región: los criminales ya no necesitan grandes montajes para estafar, les basta con copiar los códigos de la formalidad laboral y trasladarlos a plataformas cotidianas como WhatsApp. Por eso, cualquier oferta que empiece con presión, urgencia o solicitud de datos sensibles merece sospecha. En términos prácticos, el consejo es claro: no entregar información personal por mensajes no verificados, desconfiar de llamadas automáticas con promesas de empleo y validar siempre la empresa, el número y el correo desde canales oficiales. Para quienes buscan trabajo, un descuido puede costar más que una oportunidad perdida: puede convertirse en un robo de identidad con efectos duraderos.
