Soledad salió a protestar contra el presunto fraude electoral: ciudadanos exigieron investigar la compra de votos y las irregularidades en los escrutinios
Omar RodríguezHace 7 años
Vestidos de negro, habitantes de Soledad, Atlántico, se concentraron frente a la Registraduría Municipal para denunciar presuntas irregularidades en las elecciones del 27 de octubre de 2019. Los manifestantes reclamaron investigaciones sobre posibles compras de votos, inconsistencias en los formularios y aparición de tarjetones durante el proceso de escrutinio. Por Omar Rodríguez SANA Prensa Independiente | Soledad, Atlántico | Política y democracia 29 de octubre de 2019
a inconformidad ciudadana por las presuntas irregularidades en las elecciones territoriales llevó a decenas de habitantes de Soledad, Atlántico, a concentrarse frente a la sede de la Registraduría Especial del municipio, ubicada en la calle 21 #21-123.
Hombres, mujeres y jóvenes participaron en una manifestación en la que exigieron explicaciones sobre las denuncias de compra de votos y las dificultades registradas durante el escrutinio electoral.
Algunos asistentes utilizaron prendas negras y encendieron velas como expresión de rechazo a lo que consideraban una vulneración de la transparencia democrática.
La protesta se desarrolló dos días después de las elecciones del domingo 27 de octubre, en las que los ciudadanos votaron para elegir autoridades municipales y departamentales.
La inconformidad no surgió únicamente por los resultados preliminares. Los manifestantes también reclamaron que las autoridades investigaran posibles irregularidades ocurridas durante la jornada electoral y el posterior conteo de sufragios.
La ciudadanía exige investigar la compra de votos
Uno de los principales motivos de la movilización fue la preocupación por las denuncias de presunta compra de votos en diferentes sectores de Soledad.
Durante la jornada electoral se conocieron señalamientos relacionados con ofrecimientos de dinero y supuestos pagos por actividades de apoyo logístico a determinadas campañas.
Estas circunstancias llevaron a la Fiscalía General de la Nación a abrir una investigación para establecer si se habían cometido delitos contra los mecanismos de participación democrática.
Según la información divulgada por las autoridades, los investigadores recopilaron videos, audios y testimonios relacionados con las denuncias.
Sin embargo, la apertura de una investigación no significa que todos los señalamientos hayan sido comprobados ni que las personas mencionadas sean responsables de conductas delictivas.
Los manifestantes reclamaron que las indagaciones permitieran esclarecer quiénes pudieron financiar, organizar o participar en operaciones ilegales de compra de votos.
La aparición de tarjetones marcados aumentó las sospechas
Otro de los motivos de inconformidad estuvo relacionado con denuncias sobre la aparición de tarjetones marcados que, según algunos manifestantes, no habrían sido incorporados en la etapa de preconteo.
También se exhibieron fotografías de formularios electorales en los que aparecían tachaduras y modificaciones.
Los ciudadanos solicitaron que se revisara la documentación correspondiente y que las autoridades explicaran las diferencias denunciadas.
Es importante recordar que el preconteo electoral tiene carácter informativo y no reemplaza los escrutinios oficiales.
Por esta razón, una diferencia entre resultados preliminares y cifras consolidadas no constituye, por sí sola, una prueba de fraude.
No obstante, cuando existen denuncias sobre manipulación de documentos o alteración irregular de sufragios, corresponde a las autoridades investigar y documentar lo sucedido.
El ITIDA, escenario de tensión durante los escrutinios
Mientras la protesta se desarrollaba frente a la Registraduría, la atención también estaba concentrada en la Institución Educativa Técnico Industrial del Atlántico (ITIDA), lugar dispuesto para realizar los escrutinios electorales de Soledad.
En sus instalaciones se reunieron funcionarios y testigos de diferentes organizaciones políticas para verificar los resultados de las votaciones.
La presencia de representantes de campañas y las reclamaciones relacionadas con el conteo generaron un ambiente de tensión.
Se conocieron denuncias sobre el ingreso de material electoral y posibles anomalías en los procedimientos.
Ante las dificultades de orden público, las autoridades reforzaron las medidas de seguridad.
El entonces alcalde de Soledad, Joao Herrera, solicitó apoyo de organismos nacionales y un aumento de la presencia institucional para garantizar el desarrollo de los escrutinios.
La Policía y otros organismos de seguridad fueron llamados a prevenir alteraciones del orden y proteger la continuidad del procedimiento electoral.
Denuncias de trashumancia y otras prácticas electorales
Los reclamos ciudadanos también reflejaron preocupaciones sobre posibles prácticas de trashumancia electoral, entendida como la inscripción irregular de ciudadanos para votar en un lugar donde no residen, con el propósito de influir indebidamente en los resultados.
Esta conducta debe diferenciarse del desplazamiento legítimo de votantes que se movilizan hacia sus puestos de votación.
Para comprobar un caso de trashumancia se requieren investigaciones sobre la inscripción electoral y las condiciones legales de residencia.
Las sospechas expresadas por ciudadanos no permiten establecer automáticamente que esa práctica ocurrió durante los comicios.
Sin embargo, las autoridades tienen la responsabilidad de revisar las denuncias sustentadas y explicar las actuaciones adelantadas.
Una protesta contra la desconfianza electoral
La concentración frente a la Registraduría reflejó el deterioro de la confianza de algunos ciudadanos en el proceso electoral de Soledad.
Los manifestantes expresaron su rechazo a las prácticas clientelistas y reclamaron mayores garantías para que los votos fueran contabilizados correctamente.
Entre sus exigencias se encontraba la revisión de las presuntas irregularidades y el pronunciamiento de las entidades responsables del proceso.
La movilización también fue un llamado a impedir que el municipio continuara siendo identificado públicamente con denuncias de corrupción electoral.
Soledad es una ciudad integrada por miles de familias que tienen derecho a ejercer su participación política sin presiones, amenazas ni condicionamientos económicos.
Los señalamientos sobre determinadas campañas o personas no deben convertirse en una acusación general contra sus habitantes.
¿Qué responsabilidad tienen las autoridades?
La realización de unas elecciones transparentes no termina cuando cierran los puestos de votación.
También implica garantizar la cadena de custodia del material electoral, la revisión de reclamaciones y la correcta consolidación de los resultados.
Cuando existen denuncias sobre compra de votos o manipulación de documentos, las autoridades deben investigar los hechos y comunicar de manera verificable el desarrollo de sus actuaciones.
La Fiscalía tiene la responsabilidad de investigar posibles conductas penales.
Por su parte, las autoridades electorales deben tramitar las reclamaciones y garantizar que los escrutinios se desarrollen conforme a los procedimientos legales.
Los ciudadanos también tienen derecho a solicitar información y utilizar los mecanismos establecidos para presentar denuncias.
La vigilancia institucional debe ofrecer garantías tanto a los electores como a los candidatos y organizaciones políticas participantes.
El voto no puede convertirse en mercancía
La compra de votos constituye una amenaza directa contra la libertad electoral.
Cuando un ciudadano recibe un ofrecimiento económico condicionado a su decisión en las urnas, se compromete la independencia que debe caracterizar el sufragio.
Pero el problema no puede reducirse únicamente a quienes reciben o rechazan esos ofrecimientos.
También corresponde investigar a las personas que organizan, financian o promueven posibles intercambios ilegales.
El ejercicio del poder político no debería depender de la capacidad económica para influir sobre las necesidades de la población.
Una elección legítima requiere que los ciudadanos puedan escoger a sus representantes por sus propuestas, sus antecedentes y su capacidad de responder ante la comunidad.
Soledad exige respuestas
Las manifestaciones posteriores a las elecciones del 27 de octubre dejaron una exigencia clara: que las denuncias no desaparezcan entre trámites administrativos, declaraciones políticas y disputas partidistas.
Los ciudadanos esperan que se esclarezcan las circunstancias relacionadas con las presuntas irregularidades y que, si se comprueban delitos, se establezcan las responsabilidades correspondientes.
La investigación de los hechos debe realizarse sin prejuzgar a las personas señaladas y sin desestimar las denuncias de quienes acudieron a las instituciones.
La transparencia electoral no se demuestra únicamente anunciando resultados. También se demuestra explicando cómo fueron obtenidos, resolviendo las reclamaciones y garantizando que ninguna irregularidad comprobada quede sin respuesta.
Soledad no necesita cargar con una condena colectiva por los señalamientos de fraude.
Necesita instituciones que respondan y ciudadanos que puedan confiar en que cada voto será respetado.
Porque cuando una comunidad sale a las calles para exigir que se proteja su voluntad electoral, su reclamo no debe interpretarse solamente como una protesta contra un resultado.
Es también una exigencia para que la democracia no quede sometida al dinero, las presiones o las decisiones de quienes pretenden apropiarse de la voluntad ciudadana.

Corresponsal | Periodista investigativo
Omar Rodríguez es periodista, corresponsal y periodista investigativo de SANA Prensa Independiente, con base en Nueva York. Cuenta con más de una década de experiencia vinculada al ejercicio periodístico y a la cobertura de temas de interés público, actualidad, migración, derechos humanos, comunidad y asuntos institucionales.
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