Deportes

Zinedine Zidane toma el mando de Francia y abre una nueva era en los Bleus

Hace 4 horas

Zinedine Zidane fue confirmado como nuevo seleccionador de Francia tras la salida de Didier Deschamps, en un relevo que marca el fin de una era para los Bleus. El exentrenador del Real Madrid aseguró que está listo para asumir el reto más exigente de su carrera en el banquillo nacional.

La Federación Francesa de Fútbol oficializó este martes la llegada de Zinedine Zidane como nuevo entrenador de la selección absoluta, en reemplazo de Didier Deschamps, cerrando así uno de los ciclos más largos y exitosos del fútbol europeo reciente. El anuncio pone a una figura histórica del deporte francés al frente de un equipo que llega con presión inmediata: sostener la competitividad de una generación que exige títulos y, al mismo tiempo, abrir una nueva etapa sin perder identidad.

Zidane, exjugador emblemático de Francia y extécnico del Real Madrid, asumirá el cargo después de que Deschamps dejara el puesto tras años de gestión en los que levantó la Copa del Mundo de 2018 y llevó al equipo a varias finales y semifinales en torneos mayores. Según informó Elcomercio.pe, la federación confirmó el nombramiento y el propio Zidane expresó que está listo para enfrentar el desafío, una declaración que, más allá del entusiasmo, confirma que el relevo estaba madurando desde hace meses en el entorno del fútbol francés.

El nombramiento no es un movimiento menor. Francia no solo reemplaza a un entrenador campeón; también entrega el timón a una figura con peso simbólico enorme, capaz de ordenar vestuarios de alto voltaje y de manejar la expectativa pública que acompaña a una selección acostumbrada a pelear por todo. Zidane conoce la exigencia de los grandes escenarios: ganó tres Champions League consecutivas con el Real Madrid y ya había sido señalado en distintas ocasiones como el sucesor natural de Deschamps. Ahora tendrá que demostrar que su prestigio como futbolista y técnico puede traducirse en una gestión sólida dentro de una selección donde cada decisión será examinada al milímetro.

Para Francia, el cambio abre una pregunta clave: ¿puede Zidane mantener la élite competitiva heredada por Deschamps y, al mismo tiempo, imprimir una idea más propia? El reto va más allá del banquillo. En una selección que suele servir de termómetro político y social en Europa, cualquier traspié se multiplica en el debate público, mientras que un buen ciclo fortalece una identidad nacional construida también desde el deporte. Para los aficionados, el mensaje es claro: comienza una nueva era, pero con la misma obligación de siempre, ganar. Y con Zidane, una leyenda que vuelve a casa, Francia apuesta por un nombre que carga historia, expectativas y la presión de no fallar.

Noticias relacionadas