Un sensor en collares busca medir el humo que respiran animales en EE. UU

Imagen: infobae mundo
Investigadores de la Universidad Estatal de Colorado desarrollaron un sensor que se integra a los collares de fauna silvestre para medir el aire que respiran en zonas remotas del oeste de Estados Unidos. La herramienta podría abrir una ventana inédita sobre cómo el humo de los incendios forestales impacta a ciervos, pumas y alces.
Un equipo de la Universidad Estatal de Colorado diseñó un dispositivo que podría cambiar la forma en que se estudia el impacto de los incendios forestales en la fauna silvestre del oeste de Estados Unidos. El sensor, incorporado a collares usados en ciervos, pumas y alces, permitirá medir la calidad del aire en lugares remotos donde hasta ahora era casi imposible observar con precisión qué respiran estos animales cuando el humo cubre grandes extensiones.
De acuerdo con la información divulgada por infobae mundo, la tecnología fue pensada para operar en condiciones difíciles y acompañar a los animales en sus desplazamientos por bosques, montañas y corredores naturales. La apuesta científica no es menor: en una región donde los incendios son cada vez más frecuentes e intensos, los investigadores buscan pasar de las estimaciones generales a datos directos sobre exposición al humo, una variable que hasta ahora se ha medido sobre todo en humanos y estaciones fijas de monitoreo.
El valor de este desarrollo está en lo que puede revelar más allá de un episodio puntual. En el oeste estadounidense, la temporada de incendios ya no es una anomalía sino una amenaza recurrente que transforma ecosistemas enteros, altera rutas de migración y puede afectar la salud de especies clave para el equilibrio ambiental. Saber cuánto humo inhalan los animales y en qué momentos lo hacen podría ayudar a entender mejor sus patrones de supervivencia, su comportamiento y los efectos acumulativos de vivir en un ambiente cada vez más contaminado por el fuego. Eso también puede servir para ajustar políticas de conservación y estrategias de manejo de fauna en áreas protegidas.
La iniciativa además refleja un cambio de enfoque en la ciencia ambiental: ya no basta con medir la crisis desde estaciones urbanas o imágenes satelitales. Cuando los incendios se expanden por territorios vastos y de difícil acceso, la tecnología portátil se vuelve una aliada para leer la realidad desde el terreno. Si este sensor demuestra ser eficaz, podría convertirse en una herramienta clave para anticipar riesgos ecológicos y entender que el humo de los incendios no solo es un problema de salud pública para las personas, sino también una carga silenciosa sobre la vida silvestre.




