Colombia

UIS propone estudio microsísmico para anticipar derrumbes y pide apoyo estatal

Hace 3 horas

La Universidad Industrial de Santander ofreció al gobierno de De La Espriella impulsar un estudio microsísmico para ubicar las zonas más expuestas a derrumbes. La iniciativa busca anticiparse a emergencias y requiere respaldo institucional para arrancar.

La Universidad Industrial de Santander (UIS) puso sobre la mesa una propuesta que puede marcar la diferencia en la prevención de deslizamientos: financiar y ejecutar un estudio microsísmico para identificar con precisión las zonas más vulnerables a derrumbes, siempre que el gobierno de De La Espriella y las autoridades locales y nacionales le den el aval político y técnico necesario. La oferta no es menor. En una región donde el riesgo por inestabilidad del terreno suele traducirse en tragedias, la apuesta de la academia es intervenir antes de que el suelo vuelva a cobrar vidas, viviendas y vías.

De acuerdo con la información divulgada por El Tiempo (Colombia), la UIS aseguró que está lista para aportar una parte sustancial del presupuesto requerido para el estudio, pero condicionó el avance del proyecto a que exista respaldo de los gobiernos local y nacional. El enfoque microsísmico permitiría detectar señales del comportamiento interno del terreno, una herramienta clave para mapear zonas críticas con mayor precisión que los diagnósticos tradicionales. En términos prácticos, se trata de pasar de la reacción tardía a la prevención basada en evidencia, algo que en Colombia todavía sigue siendo una deuda en muchas regiones expuestas a movimientos en masa.

La propuesta importa porque los derrumbes no son un problema aislado ni un simple episodio de temporada de lluvias: son una amenaza estructural que golpea con más fuerza a los barrios periféricos, a las familias de menores ingresos y a los municipios con menor capacidad técnica para planear su territorio. En esa medida, un estudio de este tipo no solo serviría para señalar dónde está el peligro, sino para orientar decisiones duras pero necesarias: reasentamientos, restricciones de construcción, obras de estabilización y priorización de inversión pública. Si el proyecto recibe luz verde, también enviaría una señal política relevante: la academia está dispuesta a poner recursos y conocimiento, pero necesita que el Estado asuma su parte en la gestión del riesgo.

El siguiente paso será ver si la propuesta logra salir del terreno de la intención y convertirse en una acción concreta. En un país acostumbrado a responder a las emergencias cuando ya ocurren, una iniciativa como esta pone el foco donde debería estar desde hace años: en anticipar el desastre antes de que se vuelva noticia.

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