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Las velas de citronela: el truco de verano que vende calma, pero no protege

Hace 2 horas
Las velas de citronela: el truco de verano que vende calma, pero no protege

Imagen: El País

Las velas de citronela, vendidas durante años como defensa contra los mosquitos en terrazas y jardines, tienen un efecto mucho más limitado de lo que promete su fama. La evidencia apunta a que el dinero se está yendo en un remedio de escasa eficacia frente a alternativas más sólidas.

Durante mucho tiempo, las velas de citronela se vendieron como la solución fácil para sobrevivir a las noches de verano sin picaduras. Pero esa promesa, repetida en terrazas, jardines y tiendas de temporada, no resiste bien el contraste con la evidencia: su capacidad real para repeler mosquitos es muy limitada y, en la práctica, muchas personas terminan gastando dinero en un producto que ofrece más sensación de control que protección efectiva.

El problema no es solo de marketing; también es de expectativas. La citronela puede emitir un olor que resulta molesto para algunos insectos en condiciones muy concretas, pero eso no equivale a crear una barrera fiable alrededor de una mesa o un patio. En escenarios cotidianos —corrientes de aire, espacios abiertos, presencia de varias personas, calor nocturno— su efecto se diluye con rapidez. Por eso, quienes confían en estas velas suelen descubrir, ya con las primeras picaduras, que el remedio popular no está a la altura de la amenaza.

La cuestión importa porque el mercado de repelentes se mueve precisamente sobre una mezcla de costumbre, publicidad y urgencia estacional. Cada verano, miles de consumidores buscan soluciones rápidas para protegerse de los mosquitos sin tener que recurrir de entrada a opciones más técnicas o menos decorativas. Sin embargo, el contraste entre lo que se compra y lo que realmente funciona deja una lección clara: no todo lo natural es eficaz, y no todo lo eficaz tiene apariencia de remedio casero. En este terreno, la ciencia suele ser menos romántica, pero más útil, que la tradición.

Frente a las velas de citronela, existen alternativas con mejor respaldo: repelentes tópicos formulados con ingredientes probados, mosquiteros, ropa adecuada y medidas domésticas para eliminar agua estancada, que es donde los mosquitos encuentran su terreno fértil. En otras palabras, el problema no se resuelve encendiendo una vela con buena reputación comercial, sino combinando prevención y productos que sí han demostrado resultados. Para el consumidor, la lección es incómoda pero valiosa: en temporada de mosquitos, el gasto inteligente no siempre es el más bonito sobre la mesa.

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