Senado aprueba impuestos a vapeadores y productos con nicotina en Colombia
Imagen: El Tiempo - Política
El Senado aprobó en Colombia un proyecto para imponer impuestos a vapeadores y otros productos con nicotina, una medida que ahora irá a conciliación con la Cámara. La iniciativa, que venía discutiéndose desde 2025, busca ajustar la tributación de estos consumos y abre una nueva pelea legislativa.
El Senado aprobó en Colombia un proyecto de ley que crea impuestos para vapeadores y otros productos con nicotina, una decisión que marca un giro en la discusión regulatoria sobre estos dispositivos y que ahora deberá pasar a conciliación con la Cámara de Representantes. La iniciativa venía en trámite desde 2025 y logró avanzar después de varios intentos previos que terminaron archivados en el Congreso.
De acuerdo con la información divulgada por El Tiempo - Política, el texto no está aún en firme: primero tendrá que superar la conciliación entre ambas cámaras para convertirse en ley. Ese paso es clave porque allí se ajustan las diferencias entre los textos aprobados en Senado y Cámara, un filtro que en Colombia suele definir si una reforma tributaria o sanitaria termina saliendo del Legislativo o se queda en el camino. El proyecto hace parte de una tendencia más amplia en la que el Estado busca gravar productos asociados al consumo de nicotina, bajo el argumento de salud pública y de equiparar su tratamiento fiscal con otros bienes que generan riesgos para los usuarios.
La aprobación no es menor. En Colombia, los vapeadores han crecido con rapidez en el mercado, especialmente entre jóvenes, y su regulación ha ido detrás del aumento de su consumo. Por eso, ponerles impuestos no solo tiene una dimensión fiscal: también funciona como una señal política de que el Congreso empieza a tratarlos como productos de control y no como artículos de consumo inofensivo. La discusión, sin embargo, no termina ahí. El paso por conciliación puede abrir ajustes de fondo o incluso reactivar resistencias de sectores económicos y legisladores que consideran excesiva la carga tributaria sobre este tipo de dispositivos y líquidos con nicotina.
Si la conciliación prospera, el país sumará una herramienta más para desincentivar el consumo de vapeadores y ampliar la recaudación en un segmento que hasta ahora había quedado en una zona gris normativa. Para los usuarios, el efecto más inmediato sería un encarecimiento del producto; para el Gobierno, una victoria política en una agenda que mezcla salud pública, tributación y control del mercado de nicotina. El desenlace dependerá ahora de si ambas cámaras logran ponerse de acuerdo sin que el proyecto termine, otra vez, engavetado por las diferencias legislativas.




