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Zelenski sacude la cúpula militar en medio de una crisis que ya golpea a Kiev

Hace 3 horas
Zelenski sacude la cúpula militar en medio de una crisis que ya golpea a Kiev

Imagen: El País

Zelenski removió al jefe del ejército en medio de una crisis política y militar que lleva seis días alimentando protestas en Kiev y otras ciudades. La decisión llega tras la destitución del ministro de Defensa y expone tensiones internas en plena guerra.

El presidente ucranio, Volodímir Zelenski, ha vuelto a mover una pieza clave del tablero de guerra al relevar al jefe del ejército, en un momento en que Ucrania atraviesa una de sus mayores sacudidas internas desde el inicio de la invasión rusa. La decisión llega después de seis días de protestas y en medio de una crisis política y militar que se agravó con la destitución del ministro de Defensa, enfrentado al comandante de las Fuerzas Armadas. No se trata solo de un ajuste de nombres: es una señal de que el mando en Kiev está bajo presión y de que la estabilidad institucional también se ha convertido en un frente de batalla.

Según informó El País, la salida del ministro abrió una fractura visible dentro de la cúpula de seguridad del país y desató una ola de descontento que se extendió por Kiev y otras ciudades. En un contexto de guerra prolongada, donde la coordinación entre el poder civil y el mando militar es vital, cualquier choque en la cadena de mando tiene consecuencias que van más allá de los despachos. La protesta callejera refleja además un malestar acumulado: parte de la sociedad ucrania no solo exige resultados en el campo militar, sino también claridad, cohesión y señales de que el gobierno no está improvisando bajo presión.

Este episodio importa porque Ucrania no puede permitirse una crisis interna mientras sigue enfrentando a Rusia en el frente. La guerra ha exigido una concentración extraordinaria de poder en la presidencia y en la estructura militar, pero esa centralización también tiene costos: cuando las decisiones se toman con rapidez y sin consenso visible, el riesgo de desconfianza aumenta. Para Zelenski, el desafío es doble. Debe mostrar control y disciplina en la conducción del conflicto, pero al mismo tiempo evitar que los cambios en la cúpula sean interpretados como una purga política o como una admisión de que el sistema de mando está roto. En una guerra de desgaste, la percepción de estabilidad es casi tan importante como la capacidad de fuego.

Lo que ocurra ahora puede tener efectos dentro y fuera de Ucrania. En el plano interno, la ciudadanía observará si estos relevos traen orden o profundizan las dudas. En el externo, los aliados occidentales seguirán de cerca si la crisis afecta la continuidad de la ayuda militar y financiera, un apoyo sin el cual Kiev tendría aún más dificultades para sostener la defensa. En otras palabras, la pelea por el mando en Ucrania no es una disputa administrativa: es una prueba de resistencia para un país que necesita unidad para sobrevivir a la guerra y credibilidad para seguir pidiendo respaldo internacional.

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