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Zelensky sacude la cúpula militar ucraniana y nombra a Mykhailo Drapatyi

Hace 2 horas
Zelensky sacude la cúpula militar ucraniana y nombra a Mykhailo Drapatyi

Imagen: infobae

Volodímir Zelensky movió una pieza clave en la cúpula militar ucraniana en medio de una nueva sacudida política y de defensa. El general Mykhailo Drapatyi asumirá el mando de las Fuerzas Armadas tras la salida de Oleksandr Sirski, en un relevo que busca contener el desgaste interno.

El presidente de Ucrania, Volodímir Zelensky, decidió reemplazar al jefe del Ejército en un momento particularmente sensible para Kiev, marcado por la salida del ministro de Defensa y por las tensiones que arrastra la conducción militar en plena guerra con Rusia. El nuevo comandante de las Fuerzas Armadas será el general Mykhailo Drapatyi, mientras que Oleksandr Sirski, quien ocupaba el cargo desde 2024, dejó el puesto tras un ciclo breve pero cargado de presión política y militar.

Según informó infobae, Zelensky agradeció públicamente la labor de Sirski, un gesto que en la práctica intenta cerrar la transición sin exhibir una fractura abierta en la cadena de mando. Drapatyi, por su parte, llega a una de las posiciones más delicadas del Estado ucraniano en un contexto donde la estabilidad del alto mando es tan importante como la provisión de armas, la rotación de tropas y la capacidad de sostener el frente ante el empuje ruso. Aunque la presidencia no presentó el cambio como una crisis, la decisión se lee inevitablemente como una respuesta a semanas de desgaste acumulado en la conducción de la defensa.

El relevo importa por una razón obvia: en Ucrania, cada ajuste en la cúpula militar tiene implicaciones directas en la estrategia de guerra, en la moral de las tropas y en la relación entre el poder civil y los mandos castrenses. La salida del ministro de Defensa y ahora el reemplazo del jefe del Ejército sugieren que Zelensky busca reordenar su equipo más cercano para recuperar control, disciplina y credibilidad en un escenario donde cualquier fisura puede ser explotada por Moscú. En una guerra larga, los cambios de nombres no son solo administrativos: son señales políticas sobre quién manda, quién responde por los fracasos y quién carga con la tarea de sostener la resistencia.

Para la población ucraniana, este tipo de decisiones no se traduce en titulares abstractos sino en una pregunta concreta: si el gobierno logra o no estabilizar la conducción militar en medio de una guerra de desgaste. Para Estados Unidos y Europa, que siguen financiando y armando a Kiev, el mensaje también es claro: la ayuda externa puede sostener la capacidad de combate, pero sin una estructura de mando sólida el costo político y militar seguirá creciendo. Zelensky apuesta ahora a una renovación de alto nivel para evitar que la crisis en su gabinete termine erosionando todavía más la posición de Ucrania en el frente y en la mesa internacional.

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