Aduanas de Panamá decomisa Viagra ilegal y cigarrillos en el Casco Antiguo

Imagen: infobae
La Autoridad Nacional de Aduanas de Panamá decomisó miles de pastillas de Viagra sin registro sanitario en el Casco Antiguo, un hallazgo que vuelve a poner bajo la lupa el mercado ilegal de medicamentos. En la misma operación también fueron incautados cigarrillos por valor de 18.000 dólares.
La Autoridad Nacional de Aduanas de Panamá asestó un golpe al comercio ilícito en pleno Casco Antiguo de la capital: en una diligencia encontró miles de pastillas de Viagra sin registro sanitario y, además, incautó cigarrillos valorados en 18.000 dólares. El operativo expone, una vez más, cómo en zonas de alto flujo comercial y turístico también se mueve mercancía que evade controles básicos de salud y tributación.
De acuerdo con lo informado por infobae, el hallazgo de los medicamentos irregulares no fue un caso aislado dentro de la misma intervención. La inspección permitió ubicar un volumen importante de cigarrillos cuya comercialización ilegal se inserta en un mercado que, según las autoridades panameñas, moviliza cifras millonarias. En términos simples: no se trata solo de contrabando menor, sino de redes que aprovechan la circulación de productos de alta demanda para eludir la regulación estatal.
El problema de fondo es doble. Por un lado, la venta de fármacos sin registro sanitario abre la puerta a riesgos directos para la salud de los consumidores, que pueden comprar productos de procedencia incierta, sin control de calidad ni garantía sobre su composición real. Por otro, el contrabando de tabaco golpea la recaudación fiscal y fortalece circuitos ilegales que compiten deslealmente con el comercio formal. En países como Panamá, donde el casco urbano histórico convive con actividad turística, gastronómica y comercial, estos hallazgos también revelan la dificultad de sostener vigilancia permanente sobre cada punto de venta y almacenamiento.
La incautación llega en un momento en que las autoridades de la región enfrentan una presión creciente sobre el mercado negro de medicamentos y tabaco, dos rubros que suelen moverse con facilidad por su alto margen de ganancia. Para la gente, el impacto es concreto: menos control sobre lo que consume, más espacio para intermediarios ilegales y un Estado obligado a perseguir mercancía que circula por debajo del radar. En Panamá, el mensaje es claro: el contrabando ya no solo se esconde en puertos o fronteras; también aparece en el corazón histórico de la ciudad.


