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Inzunza se aparta de Morena en el Senado sin avisar al partido y crece la presión por EU

Hace 53 minutos
Inzunza se aparta de Morena en el Senado sin avisar al partido y crece la presión por EU

Imagen: infobae

El senador morenista Enrique Inzunza anunció por redes su separación de la bancada de Morena en el Senado, sin notificar antes al partido. La decisión ocurre en medio de acusaciones de Estados Unidos que lo vinculan con el Cártel de Sinaloa.

La salida de Enrique Inzunza de la bancada de Morena en el Senado se dio sin aviso previo al partido y en medio de una presión política que ya venía creciendo desde Washington. El legislador decidió comunicar por sus redes sociales que se separaba del grupo parlamentario, al tiempo que descartó pedir licencia, pese a las acusaciones de Estados Unidos que lo relacionan con el Cártel de Sinaloa. En términos políticos, el movimiento lo protege de una renuncia formal, pero no lo saca del centro de la polémica.

De acuerdo con la información difundida por infobae, la decisión tomó por sorpresa a Morena, porque no pasó por el conducto interno que suele acompañar este tipo de definiciones en el Senado. Ese detalle no es menor: en un partido que ha hecho de la disciplina su principal carta de gobernabilidad, separarse de la bancada sin comunicarlo primero exhibe fisuras y deja ver que Inzunza prefirió controlar el mensaje antes de abrir un debate interno. Además, al rechazar una licencia, el senador mantiene su escaño y conserva su fuero, un punto sensible cuando las acusaciones provienen del gobierno estadounidense y tienen implicaciones que trascienden el terreno partidista.

El caso importa porque vuelve a colocar sobre la mesa una tensión que Morena no ha logrado resolver del todo: cómo contener el costo político de señalamientos graves sin convertirlos en una crisis abierta de credibilidad. Las acusaciones de Estados Unidos, aunque no equivalen por sí solas a una sentencia, pesan en la conversación pública y afectan la imagen del oficialismo, especialmente en un estado como Sinaloa, donde la violencia, el poder criminal y la disputa institucional han estado históricamente entrelazados. Para la ciudadanía, el asunto no es solo una pelea interna en el Senado; es la pregunta de fondo sobre qué tan blindadas están las instituciones cuando los señalamientos tocan a figuras con poder político real.

La forma en que Inzunza manejó su salida también dice mucho del momento político que atraviesa Morena. En vez de abrir un proceso transparente dentro del partido, optó por una comunicación directa y unilateral, una estrategia cada vez más común en la política contemporánea, pero que en este caso deja una sensación incómoda: la de un legislador que intenta desmarcarse sin asumir plenamente el costo del escándalo. Si el episodio termina escalando, no solo afectará a Inzunza; también pondrá a prueba la capacidad de Morena para marcar distancia cuando uno de los suyos queda bajo sospecha en el tablero binacional entre México y Estados Unidos.

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