Estados Unidos

Alcaraz avanza a octavos del US Open y se prepara para un cruce exigente con Tommy Paul

Hace 1 hora
Alcaraz avanza a octavos del US Open y se prepara para un cruce exigente con Tommy Paul

Imagen: El País

Carlos Alcaraz avanzó a los octavos del US Open tras vencer al chino Wu en tres sets, en un partido más incómodo de lo que sugieren el marcador y la rutina del campeón. El murciano sigue en pie y ya asoma un cruce con el local Tommy Paul, un examen más serio de lo que parece.

Carlos Alcaraz ya está en la segunda semana del US Open después de sacar adelante un partido mucho más enredado de lo que refleja el 6-3, 6-4 y 6-1 con el que derrotó a Wu en 2 horas y 20 minutos. El español volvió a mostrar una capacidad que define a los grandes torneos: incluso cuando el juego no fluye con total naturalidad, encuentra la forma de resolver. No fue una exhibición limpia ni un paseo, pero sí una victoria con autoridad suficiente para dejar claro que el murciano sigue instalado en la pelea por el título.

El encuentro tuvo tramos de fricción, especialmente en una fase inicial en la que Wu logró incomodar más de lo previsto y obligó a Alcaraz a trabajar cada punto con paciencia. Sin embargo, el número dos español terminó imponiendo su mayor peso competitivo, su lectura de los momentos importantes y una pegada que, cuando entra en ritmo, rompe partidos. El resultado final puede sugerir comodidad, pero dentro hubo una batalla más exigente: la clase de examen que en un Grand Slam separa a los favoritos de quienes solo sobreviven unas rondas.

La victoria tiene una lectura más amplia porque confirma que Alcaraz no depende únicamente del brillo. En un torneo de dos semanas, sobrevivir a los días grises vale casi tanto como ganar con espectáculo. Y eso importa de cara a lo que viene: en octavos lo espera Tommy Paul, un rival conocido, de casa, y con suficiente repertorio para convertir el duelo en una prueba seria. Para Alcaraz, que ya ha cargado sobre sus hombros la presión de favorito desde el arranque del torneo, el tramo que se abre ahora suele ser el decisivo: allí se mide no solo el talento, sino la capacidad de sostenerlo bajo desgaste, presión y rivales que ya no regalan nada.

En ese contexto, el US Open empieza a tomar forma de campo de pruebas real para el murciano. Llegar a la segunda semana era el mínimo exigible; hacerlo sin grandes sobresaltos refuerza su candidatura, aunque el torneo rara vez perdona la distracción. Paul, el próximo obstáculo, representa justo ese tipo de duelo que obliga a subir una marcha: público en contra, ritmo alto y poco margen para desconectarse. Si Alcaraz sale adelante, no solo habrá dado otro paso en Flushing Meadows; también habrá confirmado que su tenis, incluso cuando no luce del todo, sigue siendo el de un campeón que sabe ganar cuando la victoria pide oficio además de talento.

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