Colombia

Avianca cancela tiquetes de Petro por la lista OFAC y crece la tensión política

Hace 1 hora

Avianca canceló los tiquetes del presidente Gustavo Petro tras quedar incluido en la lista OFAC, al considerar que no puede prestar servicios a personas con bienes e intereses bloqueados. El exmandatario respondió que se trata de una decisión con “razones políticas”.

Avianca canceló los tiquetes del presidente Gustavo Petro luego de que su nombre apareciera en la lista OFAC, un golpe simbólico y práctico que exhibe hasta qué punto las sanciones financieras de Estados Unidos pueden complicar la vida pública y privada de un mandatario colombiano. La aerolínea sostuvo que no puede prestar servicios a personas cuyos bienes e intereses estén bloqueados, una restricción asociada a la llamada Lista Clinton, y con ello dejó en evidencia que el cerco no es solo diplomático, sino también operativo.

Según informó infobae colombia, la decisión de Avianca se conoció después de la inclusión de Petro en el listado de la Oficina de Control de Activos Extranjeros de Estados Unidos, el instrumento con el que Washington restringe transacciones con personas o entidades señaladas. La empresa argumentó que, por cumplimiento normativo, está impedida para emitir o mantener servicios a viajeros que figuren en esa base de sanciones. Petro, por su parte, reaccionó acusando que la medida tiene “razones políticas”, una respuesta que añade tensión a un episodio ya marcado por la disputa entre legalidad financiera y confrontación política.

El caso importa porque la lista OFAC no funciona como una sanción abstracta: tiene efectos concretos sobre bancos, aerolíneas, aseguradoras y proveedores que, por simple precaución regulatoria, suelen cortar vínculos de inmediato. En la práctica, eso significa aislamiento financiero y logístico. Para Colombia, el episodio abre una discusión incómoda sobre el alcance real de las decisiones de Estados Unidos sobre actores de alto perfil en el país y sobre cómo esas restricciones terminan impactando incluso los movimientos básicos de una figura pública. También deja una señal para el resto del sistema empresarial: cuando un nombre entra en ese radar, la reacción del mercado suele ser automática, no política.

Más allá del choque entre Avianca y Petro, el episodio revela una vieja lección en América Latina: las sanciones de Washington no se quedan en los despachos diplomáticos ni en los titulares. Se trasladan al día a día, alteran agendas, cierran puertas y obligan a empresas privadas a escoger entre servir a un cliente o protegerse del riesgo regulatorio. En ese terreno, la disputa deja de ser solo jurídica y se convierte en una prueba de poder real, con consecuencias que van desde la movilidad presidencial hasta la percepción internacional sobre la estabilidad institucional colombiana.

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