Bassols pelea hasta el desempate, pero cae en su estreno en el Abierto de China
Marina Bassols rozó una remontada en Pekín, pero cayó en la primera ronda del Abierto de China ante Kamilla Rakhimova por 6-4 y 7-6(2). La española levantó dos quiebres en el segundo set, aunque su irregularidad al saque terminó pesando.
Marina Bassols dejó una buena muestra de carácter en Pekín, pero no le alcanzó para avanzar en el Abierto de China. La española, ubicada en el puesto 131 del ranking, cayó en primera ronda ante la uzbeka Kamilla Rakhimova, número 76 del mundo, por 6-4 y 7-6(2), en un duelo de una hora y 53 minutos en el Centro Nacional de Tenis de la capital china. El resultado fue fiel a la diferencia de jerarquía entre ambas, aunque el trámite estuvo lejos de ser sencillo para la favorita.
El partido empezó cuesta arriba para Bassols, que cedió su servicio de entrada y luego tuvo que remar contra un 2-0 inicial. Supo reaccionar, ganó un largo juego al resto y llegó incluso a ponerse por delante 3-2, pero Rakhimova volvió a apretar en los momentos clave. La uzbeka neutralizó un par de opciones de quiebre en el sexto juego y recuperó la ventaja para quedarse con el primer set. En la segunda manga, Bassols mostró una versión más competitiva: levantó dos roturas, igualó el marcador cuando su rival sacaba para partido y obligó a un desempate que terminó inclinándose del lado de la jugadora europea nacida en Uzbekistán.
Más allá del resultado, el encuentro dejó una señal clara: Bassols compitió, pero no logró sostener la solidez necesaria en los puntos decisivos. Sus seis dobles faltas y apenas un saque directo contrastaron con los cinco aces de Rakhimova, una diferencia que en el tenis de alto nivel suele ser decisiva. La española venía de integrar el equipo de España en las finales de la Copa Billie Jean King la semana pasada, una carga competitiva que puede explicar parte del desgaste físico y mental, aunque no justifica por sí sola las desconexiones que le costaron caro en Pekín. En un circuito cada vez más exigente, este tipo de derrotas dejan una lección conocida: no basta con resistir, también hay que cerrar mejor los sets cuando se presentan las oportunidades.
Para Rakhimova, el triunfo la instala en segunda ronda con un duelo de mayor exigencia frente a la canadiense Leylah Fernández, vigésima tercera favorita. Para Bassols, en cambio, la eliminación en la primera ronda vuelve a subrayar la distancia que todavía debe recortar para competir con continuidad ante jugadoras mejor posicionadas. Y ese es, en última instancia, el valor de partidos como este: más allá del marcador, funcionan como termómetro real del sitio que ocupa una tenista en el circuito y de lo que le falta para dar el salto.




