El comercio marítimo de Colombia crece, pero sigue atado a pocos puertos

Imagen: infobae colombia
El comercio exterior marítimo de Colombia creció 6,8 % en el primer semestre de 2026 y confirmó el peso de los puertos en 94,5 % del movimiento nacional. Pese al repunte, la carga aún no recupera los niveles de 2024 y persisten retos de infraestructura y eficiencia.
El comercio exterior marítimo colombiano arrancó 2026 con señales de recuperación, pero también con una advertencia de fondo: el país depende cada vez más de su capacidad portuaria para sostener exportaciones e importaciones sin que la logística se convierta en un cuello de botella. Entre enero y junio, el movimiento acumulado llegó a 66.049 toneladas, un aumento del 6,8 % frente al mismo periodo de 2025, según el más reciente informe del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo y el análisis divulgado por Blu Radio. La cifra confirma que los puertos siguen siendo el corazón del intercambio internacional del país, al concentrar el 94,5 % del movimiento nacional.
El avance estuvo impulsado tanto por las exportaciones como por las importaciones. De acuerdo con FITAC y ASONAV, las ventas externas por vía marítima subieron 6,1 % y totalizaron 44.502 toneladas, mientras que las compras al exterior crecieron 8,4 % hasta 21.547 toneladas. Para los gremios, el comportamiento del semestre muestra una cadena logística que ha sabido sostener la operación pese a la presión de costos, las dificultades de conectividad y las limitaciones estructurales del sistema portuario. Sin embargo, el dato no permite cantar victoria: aunque hay una mejora frente a 2025, el volumen aún se mantiene por debajo de las 69.243 toneladas registradas en 2024, lo que deja claro que la recuperación sigue siendo parcial.
La concentración de la carga en pocos puntos del país vuelve a poner sobre la mesa una vieja vulnerabilidad del comercio exterior colombiano. Cartagena, Santa Marta y Buenaventura movilizaron juntas 50.772 toneladas, equivalentes al 76,9 % del total nacional. Cartagena lideró con 22.434 toneladas, seguida por Santa Marta con 19.298 y Buenaventura con 9.040. En exportaciones, el mapa también es estrecho: Cartagena, Santa Marta y La Guajira concentraron el 90 % del total, con el carbón como principal producto movilizado, al representar el 52,7 % de la carga exportada, seguido por el petróleo crudo con 26,5 %. Esa composición evidencia que buena parte del comercio marítimo colombiano sigue atado a materias primas, una dependencia que limita la diversificación y expone los resultados del sector a la volatilidad de los mercados internacionales.
En importaciones, la concentración en Buenaventura, Cartagena y Barranquilla refuerza la importancia de estos corredores para abastecer al país de bienes intermedios, maquinaria y productos de consumo. Por eso el dato del semestre importa más allá del porcentaje: no solo mide el pulso del comercio exterior, sino la capacidad real de Colombia para mover su economía. Si los puertos fallan, se encarecen los tiempos, suben los costos y termina pagando el consumidor final. FITAC y ASONAV leen el comportamiento del semestre como una señal de resiliencia, pero también como un llamado a acelerar inversiones, mejorar coordinación institucional y ampliar capacidades antes de que el crecimiento de la demanda vuelva a poner al sistema contra las cuerdas.



