Daes denuncia intento de apropiación del lote donado para un parque en Puerto Colombia
Imagen: El Tiempo (Colombia)
Christian Daes denunció un intento de apropiación del lote que donó para construir un parque en Puerto Colombia, un caso que expone la fragilidad de la protección de bienes destinados al uso público. La disputa se suma a otros pleitos del municipio por recuperar predios que, según ha advertido, terminaron en manos privadas.
El empresario barranquillero Christian Daes denunció un nuevo intento de apropiación sobre el lote que había donado para la construcción de un parque en Puerto Colombia, una situación que vuelve a poner bajo la lupa el manejo de los predios públicos y privados destinados al beneficio colectivo en ese municipio del Atlántico. El caso no es menor: se trata de una tierra entregada con un propósito social claro que, de acuerdo con la denuncia conocida por El Tiempo (Colombia), estaría siendo objeto de maniobras para cambiar su destinación o control.
La alerta se produce en un momento especialmente sensible para Puerto Colombia, que libra varios pleitos para recuperar terrenos que, por distintas vías, terminaron registrados a nombre de particulares. Ese patrón ha encendido las alarmas sobre la forma en que se han movido históricamente los títulos de propiedad en una zona marcada por el auge inmobiliario, el valor creciente de la tierra y la presión sobre suelos que antes estaban pensados para usos comunitarios o públicos. En este contexto, la denuncia de Daes trasciende el caso puntual y se convierte en un síntoma de una disputa más amplia por el control del territorio.
Lo que está en juego no es solo un lote ni una inversión específica. También está en disputa la confianza ciudadana en que las donaciones para parques, espacios verdes o infraestructura social realmente terminen cumpliendo su fin. Cuando un municipio enfrenta procesos para rescatar predios que acabaron en manos privadas, el mensaje para los residentes es inquietante: la tierra pública o destinada a la comunidad puede ser vulnerable si no hay vigilancia institucional, claridad jurídica y decisiones oportunas de las autoridades. En Puerto Colombia, donde el desarrollo urbano ha avanzado con fuerza en los últimos años, estos conflictos revelan una tensión de fondo entre expansión inmobiliaria, interés privado y preservación del espacio colectivo.
Este episodio obliga a mirar más allá del nombre de Christian Daes o del lote en disputa. La pregunta de fondo es por qué en municipios con alta valorización del suelo siguen apareciendo controversias sobre propiedades que deberían estar protegidas por su función social. Si Puerto Colombia no logra cerrar esas grietas, el costo no solo lo pagarán los dueños legítimos o la administración local: lo asumirán también los ciudadanos que ven cómo espacios pensados para el disfrute común terminan atrapados en batallas jurídicas y disputas de poder.




