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Herzog encargará a Gadi Eisenkot formar un nuevo Gobierno en Israel

Hace 19 horas

Isaac Herzog oficializará este domingo el encargo a Gadi Eisenkot para intentar formar un nuevo gobierno en Israel, en una ceremonia en la residencia presidencial de Jerusalén. El movimiento abre una nueva fase de negociación en medio de la fragilidad política del país.

El presidente de Israel, Isaac Herzog, formalizará este domingo el encargo a Gadi Eisenkot para intentar formar un nuevo gobierno, según informó la oficina del mandatario. La ceremonia se realizará en la residencia presidencial de Jerusalén, en un paso que vuelve a poner en el centro de la escena la aritmética parlamentaria israelí y la dificultad recurrente para construir mayorías estables.

La decisión no es un simple trámite institucional: en el sistema político israelí, el presidente juega un rol clave cuando las urnas no entregan un bloque capaz de gobernar con comodidad. En ese contexto, la tarea de Eisenkot será medir apoyos, negociar con fuerzas políticas de distinto signo y explorar si existe una coalición viable que permita destrabar la formación de gobierno. La comunicación oficial de la Presidencia no detalló todavía los márgenes concretos de esa misión ni los plazos políticos que comenzarán a correr una vez se concrete el nombramiento.

El movimiento llega en un país acostumbrado a los equilibrios inestables, donde la fragmentación partidaria ha convertido la formación de gobiernos en una carrera de resistencia más que en un resultado automático de las urnas. Por eso, el encargo a Eisenkot importa más allá del nombre propio: habla de la continuidad de una crisis política estructural que impacta en la gobernabilidad, en la aprobación de presupuestos y en la capacidad del Estado para responder a temas urgentes de seguridad, economía y cohesión social. En Israel, cada negociación de este tipo no solo define quién gobierna, sino también cuánto dura ese gobierno y con qué nivel de respaldo real.

La ceremonia del domingo en Jerusalén marcará el inicio formal de esa nueva etapa. A partir de ahí, lo que sigue será una pulseada de alianzas, vetos y cálculos parlamentarios que volverá a poner a prueba la fragilidad del tablero político israelí, donde la construcción de poder rara vez depende de una sola figura y casi siempre del delicado arte de juntar lo que parece imposible de unir.

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