AtlasIntel muestra ventaja de Abelardo de la Espriella sobre Iván Cepeda en segunda vuelta
Imagen: El Tiempo - Política
Una encuesta de AtlasIntel para Semana ubica a Abelardo de la Espriella con ventaja sobre Iván Cepeda en la recta final hacia la segunda vuelta del 21 de junio. La medición, hecha entre el 5 y el 10 de junio con 3.681 personas, muestra un escenario competitivo que puede moverse en los días decisivos.
La carrera presidencial entra en su tramo más sensible con una fotografía que favorece a Abelardo de la Espriella. Según una encuesta de AtlasIntel para Semana, realizada entre el 5 y el 10 de junio y aplicada a 3.681 encuestados, el candidato registra 52,2 % frente al 44,5 % de Iván Cepeda en la medición para la segunda vuelta del 21 de junio. Más que un simple número, el resultado instala una narrativa de cierre apretado pero con ventaja para De la Espriella en un momento en el que cada error de campaña, cada debate y cada gesto público puede mover votantes indecisos.
La lectura inmediata de la encuesta es que el contendor que aparece arriba en la medición llega mejor posicionado a la fase final de la contienda. El 52,2 % frente al 44,5 % dibuja una diferencia que, aunque relevante, no permite hablar de una elección cerrada en términos definitivos, sobre todo si se considera que las encuestas capturan una fotografía del momento y no un resultado irreversible. La base del estudio, superior a los 3.600 consultados, le da peso estadístico al sondeo y lo convierte en un insumo importante para entender cómo está reaccionando el electorado a la disputa entre dos perfiles muy distintos: uno que se ha movido con una imagen más confrontacional y otro identificado con una agenda más ideológica y política.
Este tipo de mediciones importa porque en Colombia las segundas vueltas suelen definirse no solo por la fidelidad de los votantes propios, sino por la capacidad de atraer a quienes dudan, se abstienen o terminan votando en contra de uno de los finalistas. En ese terreno, la encuesta de AtlasIntel para Semana sugiere que la elección ya no gira únicamente alrededor de simpatías, sino también de rechazo, polarización y capacidad de movilización territorial. Para la ciudadanía, el dato es una alerta: en la recta final, lo que se juega no es solo quién lidera hoy, sino quién logra sostener esa ventaja frente a un electorado que puede cambiar de humor con rapidez. En un país donde la participación y la percepción de gobernabilidad pesan tanto como las propuestas, el pulso del 21 de junio todavía está abierto, aunque la encuesta deja claro quién llega mejor parado a la última milla.



