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Forest City: de paraíso inmobiliario a ciudad vacía y refugio de estafadores

Hace 2 horas
Forest City: de paraíso inmobiliario a ciudad vacía y refugio de estafadores

Imagen: BBC Mundo

Forest City, el megaproyecto inmobiliario de Malasia que prometía lujo y modernidad, terminó convertido en símbolo de abandono. Entre rascacielos vacíos y una ocupación mínima, el lugar también se volvió refugio de estafadores y otros oportunistas.

Forest City, en Malasia, nació como una apuesta monumental para vender un futuro de lujo, inversión y vida cosmopolita. Hoy, sin embargo, el contraste es difícil de ignorar: torres casi vacías, amplias avenidas con poca actividad y una atmósfera de ciudad inconclusa han transformado el proyecto en un recordatorio incómodo de cómo el optimismo inmobiliario puede chocar con la realidad económica. Lo que debía ser un destino premium terminó atrayendo a un tipo de visitante muy distinto al imaginado por sus promotores.

Según informó BBC Mundo, el complejo fue presentado durante años como un “paraíso” urbanístico, con la promesa de atraer compradores internacionales, residentes de alto poder adquisitivo y empresas dispuestas a instalarse en un enclave moderno frente al mar. Pero la demanda no alcanzó las expectativas y, en vez de consolidarse como una metrópolis vibrante, Forest City quedó marcada por una ocupación limitada y una infraestructura sobredimensionada. Esa brecha entre el relato comercial y la realidad abrió espacio para usos imprevistos, entre ellos la presencia de personas vinculadas con estafas y otras actividades al margen de la economía formal.

El caso importa porque Forest City no es solo una rareza arquitectónica: es un ejemplo de los riesgos de construir ciudades como si fueran productos financieros antes que espacios habitables. En Asia y en otras regiones del mundo, el exceso de confianza en proyectos de gran escala ha dejado urbanizaciones fantasma, con costos enormes para inversionistas, gobiernos locales y comunidades vecinas. Cuando la promesa inmobiliaria falla, el impacto no se queda en edificios vacíos: también afecta empleo, transporte, servicios y credibilidad institucional. Forest City muestra que una ciudad no se crea con renders ni con marketing, sino con población real, economía funcional y reglas claras.

Más allá de su imagen de postal vacía, Forest City plantea una pregunta de fondo que va mucho más allá de Malasia: ¿qué ocurre cuando el desarrollo urbano se diseña para especular y no para ser vivido? La respuesta está a la vista en sus rascacielos desocupados. Y también en el tipo de personas que terminan ocupando los espacios que el mercado legítimo dejó abandonados.

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