Gobierno evalúa bajar IVA a tiquetes para reactivar zonas golpeadas por el terremoto

Imagen: infobae colombia
El Gobierno colombiano evalúa reducir el IVA a los tiquetes aéreos como parte de una estrategia para reactivar el turismo en regiones afectadas por el terremoto. Abelardo de la Espriella dijo desde el Quindío que la medida sigue bajo revisión por su impacto fiscal.
El Gobierno colombiano abrió la puerta a una rebaja del IVA en los tiquetes aéreos con una lógica clara: mover turistas, capital y empleo hacia las zonas más golpeadas por el terremoto. La señal política llegó desde el Quindío, donde Abelardo de la Espriella aseguró que la medida está en revisión y que cualquier decisión deberá equilibrar la urgencia de reactivar la economía regional con el costo que tendría para las finanzas públicas.
De acuerdo con lo informado por Infobae Colombia, la discusión gira en torno a una herramienta tributaria que podría abaratar los pasajes y, en teoría, mejorar la ocupación hotelera, la demanda en restaurantes, el transporte local y el comercio de las regiones afectadas. No se trata de un alivio menor: en Colombia, el precio final de un tiquete puede definir si una familia viaja o no, si una empresa decide abrir rutas o si una región logra salir de la caída en actividad que dejan los desastres naturales. Por eso, la revisión del impacto fiscal no es un detalle técnico, sino el centro del debate.
La propuesta también expone una tensión conocida en la política económica colombiana: cómo estimular sectores castigados sin sacrificar recaudo en un momento en que el Estado necesita recursos para atender emergencias, reconstrucción e inversión social. Si la reducción del impuesto termina aprobándose, el efecto dependerá de varios factores: si las aerolíneas trasladan de verdad el alivio al consumidor, si las regiones tienen infraestructura suficiente para recibir más visitantes y si la medida viene acompañada de seguridad, promoción y conectividad. Sin eso, el beneficio tributario podría quedarse en un gesto simbólico.
Más allá de la discusión técnica, el mensaje del Gobierno apunta a algo más profundo: el turismo sigue siendo una de las pocas palancas rápidas para reanimar economías locales tras una catástrofe. En departamentos como Quindío, donde la actividad turística pesa en el empleo y en la supervivencia de pequeños negocios, una rebaja de impuestos puede ser vista como una oportunidad. Pero también como una apuesta arriesgada: si el alivio no se traduce en más visitantes y más inversión, el Estado habrá cedido recaudo sin lograr la reactivación prometida.



