Colombia

Daniela Largo sigue en estado delicado tras ser rescatada en Pereira

Hace 1 hora

Daniela Largo fue rescatada en Pereira tras 36 horas atrapada por el terremoto de magnitud 7,4, pero su estado de salud sigue siendo delicado. Su familia advirtió que las complicaciones médicas se agravaron después del operativo de rescate.

El rescate de Daniela Largo en Pereira, tras permanecer 36 horas atrapada por el terremoto de magnitud 7,4, no cerró la emergencia para su familia: apenas abrió una nueva batalla, la de su estado de salud. Su padre confirmó a El Tiempo (Colombia) que la joven sigue bajo atención médica y que, aunque logró salir con vida de entre los escombros, las complicaciones posteriores al rescate la mantienen en condición delicada y bajo estricta vigilancia.

Según informó El Tiempo (Colombia), el caso de Largo se convirtió en uno de los más seguidos en medio de la tragedia que sacudió la ciudad. La superviviente fue encontrada luego de un operativo contrarreloj que se extendió durante más de un día y medio, tiempo en el que los equipos de emergencia trabajaron contra la inestabilidad de estructuras, la posibilidad de nuevos derrumbes y el deterioro físico de quienes seguían atrapados. Su padre explicó que la situación médica se complicó después de haber sido liberada, una señal de que en desastres de esta magnitud el rescate no siempre significa el final del riesgo.

Este caso pone en primer plano una verdad incómoda pero recurrente en las grandes emergencias sísmicas: sobrevivir al sismo es solo una parte de la historia. Las lesiones internas, la deshidratación, el trauma prolongado, las infecciones y las complicaciones posteriores pueden volver crítica la condición de una víctima incluso después de haber sido localizada. En una ciudad como Pereira, donde la respuesta institucional y la capacidad hospitalaria quedan bajo presión inmediata, historias como la de Daniela Largo muestran hasta qué punto la atención posterior resulta tan decisiva como la operación de rescate. Y también recuerdan por qué los terremotos no terminan cuando deja de temblar.

Mientras su familia espera una evolución favorable, el caso deja una imagen dura: la de una joven que resistió 36 horas bajo los escombros, pero que ahora enfrenta una segunda emergencia dentro del hospital. En este tipo de tragedias, el seguimiento médico, el acompañamiento psicológico y la capacidad de respuesta del sistema de salud marcan la diferencia entre la vida y la muerte, mucho después de que las cámaras se hayan ido.

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