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Montero aprieta a Zapatero y al PSOE en plena ofensiva por corrupción, vivienda e incendios

Hace 2 horas
Montero aprieta a Zapatero y al PSOE en plena ofensiva por corrupción, vivienda e incendios

Imagen: infobae

Irene Montero elevó el tono contra José Luis Rodríguez Zapatero y dejó en el aire sospechas sobre su actuación pública, mientras cargó contra la gestión de PSOE y Sumar. Además, vinculó el caso Leire Díez con las altas esferas socialistas y advirtió sobre la falta de medios ante los incendios en Madrid.

Irene Montero ha subido la presión sobre el Partido Socialista en uno de sus flancos más sensibles: la credibilidad de sus figuras históricas. La eurodiputada y secretaria política de Podemos aseguró que el caso de José Luis Rodríguez Zapatero “pinta muy feo” y dejó entrever que, a su juicio, las explicaciones dadas por el expresidente no despejan las dudas, sino que alimentan la sospecha de que detrás de su actuación “hay cosas que no son bonitas”. En paralelo, Montero aprovechó para marcar distancia con el Gobierno de coalición y rematar que PSOE y Sumar están generando más decepción que respuestas reales a los problemas que golpean a la ciudadanía.

En una entrevista concedida a la Cadena Ser, recogida por Europa Press, Montero criticó que el Ejecutivo no esté dando resultados en frentes que pesan directamente sobre la vida diaria: la corrupción, la vivienda y las violencias machistas. Su reproche no fue solo político, sino también simbólico: según planteó, parte del electorado progresista puede querer restarle importancia a lo que rodea a Zapatero, pero el simple hecho de que siga habiendo preguntas sin respuesta ya representa, en su visión, una ruptura con los estándares éticos que debería sostener una figura de la izquierda. La exministra evitó pronunciarse sobre la posible candidatura de Yolanda Díaz a la Organización Internacional del Trabajo, aunque admitió que esperaba que Pedro Sánchez moviera ficha a favor de la vicepresidenta segunda.

El trasfondo es claro: Podemos intenta volver a colocar el debate en el terreno de la regeneración, justo cuando el espacio a la izquierda del PSOE atraviesa una etapa de desgaste, fragmentación y escasa capacidad de fijar agenda. La carga contra Zapatero no es un episodio aislado; se inserta en una ofensiva más amplia contra lo que Montero presenta como una cultura política de impunidad que alcanza tanto al PSOE como al PP. En ese paquete incluyó el caso Leire Díez, al sostener que nadie se habría reunido con la exmilitante socialista imputada si no se la considerara conectada con las más altas instancias del partido y del Gobierno. Y, como contrapunto, recordó que los populares tampoco pueden erigirse en árbitros morales mientras siga sin resolverse quién era realmente “M.Rajoy”, la referencia que durante años ha perseguido al expresidente Mariano Rajoy en las investigaciones sobre corrupción.

Montero también introdujo un asunto que excede la pelea partidista y aterriza en una preocupación inmediata: los incendios en el suroeste de la Comunidad de Madrid. Según advirtió, un colectivo de bomberos forestales difundió un vídeo en el que denuncia la falta de activación de efectivos y la escasez de medios para afrontar la emergencia. Ese punto conecta con una constante de fondo en la política española: la distancia entre el discurso institucional y la respuesta real del Estado ante crisis concretas. En medio de la confrontación entre siglas, lo que queda al descubierto es una pregunta más incómoda: si los partidos están resolviendo problemas o apenas administrando su desgaste mientras la ciudadanía sigue esperando explicaciones, recursos y resultados.

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