Colombia

Valle gira $6.000 millones para frenar la asfixia financiera de tres hospitales

Hace 3 horas

La Gobernación del Valle giró $6.000 millones a tres hospitales del norte del departamento para aliviar la crisis causada por la mora de EPS intervenidas. Los recursos buscan destrabar pagos y evitar que continúen los retrasos salariales en Sevilla, Roldanillo y Zarzal.

La Gobernación del Valle desembolsó $6.000 millones para sostener la operación de tres hospitales públicos golpeados por la falta de flujo de caja y las deudas acumuladas de EPS intervenidas. El giro llega en un momento crítico para los centros asistenciales de Sevilla, Roldanillo y Zarzal, donde los trabajadores habían llegado a suspender actividades por los retrasos en el pago de salarios y la incertidumbre sobre la continuidad del servicio.

De acuerdo con lo informado por infobae colombia, los recursos buscan oxigenar unas instituciones que venían arrastrando una presión financiera cada vez más difícil de soportar. La crisis no solo afectó la nómina, sino también la capacidad de los hospitales para responder con normalidad a la demanda de atención en una zona donde la red pública es, para muchas familias, la única puerta de entrada al sistema de salud. Tras las protestas, los empleados retomaron labores, un gesto que muestra la magnitud de la emergencia: cuando un hospital deja de pagar a su personal, el problema ya no es administrativo, sino estructural.

Este episodio vuelve a poner sobre la mesa una falla vieja y conocida del sistema sanitario colombiano: la dependencia de los hospitales públicos de los pagos que hacen —o dejan de hacer— las EPS, especialmente cuando estas entran en procesos de intervención o atraviesan dificultades financieras. En la práctica, esa cadena de atrasos termina golpeando a los pacientes primero, pero también a médicos, enfermeras, camilleros y trabajadores de apoyo, que sostienen la atención con salarios retrasados y recursos cada vez más escasos. Por eso el giro departamental alivia, pero no resuelve el fondo del problema: mientras no se normalicen los giros de las entidades responsables, la red hospitalaria seguirá operando al borde del colapso.

Para el Valle del Cauca, el movimiento financiero sirve como un parche urgente en una crisis que no da tregua. En municipios medianos y pequeños, donde el hospital local concentra gran parte de la atención básica, cualquier interrupción en los pagos repercute de inmediato en la prestación del servicio y en la confianza de la población. La discusión de fondo, sin embargo, sigue siendo la misma en buena parte de Colombia: quién responde cuando la intermediación financiera del sistema de salud falla, y cuánto tiempo pueden resistir los hospitales públicos antes de que la crisis deje de ser coyuntural y se convierta en permanente.

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