Política

Gobierno electo busca frenar el golpe de aranceles de EE. UU. con mesas bilaterales

Hace 7 horas

José Manuel Restrepo anunció que el nuevo gobierno abrirá mesas de trabajo con Estados Unidos para responder a los aranceles que golpean a Colombia. Además, adelantó que presentará un borrador de decreto sobre importaciones para ordenar la discusión comercial.

El vicepresidente electo, José Manuel Restrepo, confirmó que el nuevo gobierno instalará mesas de trabajo con Estados Unidos para enfrentar el impacto de los aranceles sobre productos colombianos, una señal de que la relación comercial con Washington será uno de los primeros frentes de tensión en la agenda económica. La advertencia llega en un momento en que exportadores, empresarios y sectores productivos miran con preocupación el posible encarecimiento de su acceso al mercado estadounidense, clave para miles de empleos y para la entrada de divisas al país.

Según informó El Tiempo - Política, Restrepo también anticipó que el Ejecutivo presentará un borrador de decreto sobre importaciones, una pieza que podría redefinir reglas, controles y procedimientos en materia comercial. Aunque no detalló aún el contenido del documento, el anuncio deja ver que el gobierno busca llegar a la negociación con Estados Unidos con una hoja de ruta interna, no solo para responder a los aranceles sino para ordenar su política de comercio exterior desde el arranque. En la práctica, eso significa que la discusión no será únicamente diplomática: también tocará la estructura de costos, la competitividad empresarial y el flujo de bienes que entra al país.

El movimiento es relevante porque Colombia depende en buena medida de su relación comercial con Estados Unidos, tanto por las exportaciones tradicionales como por sectores que han ganado espacio en los últimos años. Cuando aparecen barreras arancelarias, el golpe no se queda en las grandes empresas: se filtra hacia productores, transportadores, intermediarios y trabajadores que dependen de cadenas de exportación estables. Por eso, abrir mesas de trabajo puede servir para ganar tiempo, reducir fricciones y buscar salidas técnicas antes de que el conflicto comercial se convierta en una disputa política de mayor alcance. El desafío, sin embargo, será combinar una defensa de los intereses colombianos con una estrategia que no deteriore el acceso al principal socio externo del país.

En ese contexto, el anuncio de Restrepo funciona como una primera prueba para el nuevo gobierno: deberá demostrar si tiene capacidad de negociación con Washington y, al mismo tiempo, si puede ajustar la política comercial interna sin improvisaciones. En un país donde cada cambio arancelario repercute en precios, empleo y competitividad, la señal no es menor. Lo que se decida en esas mesas y en el decreto sobre importaciones puede terminar definiendo el tono económico de los primeros meses de gobierno.

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