El IBEX resiste sobre 20.200 puntos, pero el petróleo frena el alivio de la inflación en EE.UU.
La Bolsa española cerró casi plana pese al alivio que trajo la moderación de la inflación en EE.UU. El IBEX 35 resistió sobre los 20.200 puntos, pero el petróleo y la tensión en Oriente Medio siguieron marcando el pulso del mercado.
La Bolsa española cerró este miércoles con una caída mínima del 0,05 % y logró mantenerse por encima de los 20.200 puntos, en una sesión dominada por la volatilidad y por la lectura mixta que dejaron los datos de inflación en Estados Unidos. El IBEX 35 terminó en 20.204,4 puntos, lejos del máximo intradía que llegó a marcar por la mañana, después de que se conociera que el IPC estadounidense se moderó una décima en julio hasta el 3,4 %.
El mercado arrancó con cierto optimismo, reflejando la expectativa de que una inflación más contenida en EE.UU. pueda dar margen a la Reserva Federal para mover con más cautela su política monetaria. Pero ese impulso duró poco. A lo largo de la jornada pesaron más la subida del petróleo y el recrudecimiento de las tensiones en Oriente Medio, dos factores que siguen alimentando la aversión al riesgo entre los inversores y complicando cualquier apuesta sostenida por los activos de renta variable. En el balance del día, el selectivo español perdió 9,2 puntos, aunque mantiene una ganancia acumulada del 16,74 % en lo que va de año.
La sesión dejó además un comportamiento desigual entre los grandes valores del índice. Inditex fue el principal lastre, con una caída del 1,66 %, mientras Repsol cedió el 1,14 % y Telefónica retrocedió el 0,84 %. En contraste, Banco Santander avanzó el 0,5 % e Iberdrola apenas sumó un 0,05 %, mientras BBVA cerró sin cambios. Esa foto confirma una tendencia que los mercados vienen repitiendo desde hace meses: cualquier alivio macroeconómico queda rápidamente absorbido por el ruido geopolítico y por el encarecimiento de la energía, dos variables que influyen directamente en los costes empresariales, en la inflación futura y en el consumo de los hogares.
En términos prácticos, lo ocurrido hoy refleja que las bolsas no reaccionan solo a una cifra concreta, sino al entorno completo que la rodea. Una inflación algo más baja en EE.UU. puede ser una buena noticia para los mercados globales, incluido el español, pero no basta por sí sola para sostener subidas si persisten focos de inestabilidad en Oriente Medio y si el petróleo sigue presionando al alza. Para el inversor de a pie, el mensaje es claro: el mercado sigue encontrando motivos para avanzar en el año, pero lo hace sobre terreno frágil y muy sensible a cualquier cambio en el tablero internacional.


