William Gaber lleva a Madrid una muestra sobre fronteras, pertenencia y transformación

Imagen: infobae
Madrid abre una ventana a la obra de William Gaber con 'Umbrales', una exposición en Casa de Vacas que pone el foco en los límites, la pertenencia y las formas de habitar el mundo. La muestra reúne cerca de cincuenta piezas y cruza pintura, espacio y performance.
La Casa de Vacas, en el Parque de El Retiro de Madrid, inaugurará este jueves la exposición 'Umbrales', del artista multidisciplinar mexicano William Gaber, una propuesta que convierte la idea del límite en una pregunta abierta sobre identidad, comunidad y tránsito. La muestra, que podrá visitarse del 1 al 25 de octubre, reúne cerca de cincuenta obras y busca tensionar la frontera entre lo que protege y lo que separa, entre lo que ordena y lo que restringe.
La apertura contará con la presencia del propio Gaber, del comisario Fran Bravo y de representantes del mundo cultural madrileño. Además, la inauguración incluirá una performance del dúo de ballet clásico 'Enlazadas', un recurso escénico que no funciona como simple adorno, sino como parte del planteamiento de la exposición: dialogar con la pintura desde el cuerpo, el movimiento y la idea de paso. Según informó infobae, la muestra reúne distintas líneas de trabajo que el artista ha desarrollado en los últimos años y las organiza alrededor de relaciones entre formas, espacios, individuos y estructuras que condicionan la vida cotidiana.
El interés de 'Umbrales' no está solo en lo visual, sino en su trasfondo conceptual. Gaber, de acuerdo con la información difundida por la organización, entiende el límite no como una barrera fija, sino como una construcción humana susceptible de transformarse. Esa lectura atraviesa toda la exposición: desde piezas como 'Vecino', donde la celosía sugiere una convivencia inestable entre intimidad y exposición, hasta obras como 'Una raya en el agua' y 'Es sólo un juego', que usan módulos, líneas y reglas para mostrar cómo el orden también produce jerarquías y desplazamientos. En 'Piedra sobre piedra' se impone otra idea clave: toda estructura se levanta por acumulación, y también las ideas, los relatos y las miradas se sedimentan hasta volverse paisaje mental.
La propuesta tiene una lectura especialmente pertinente en tiempos de fronteras endurecidas, polarización social y discusiones sobre pertenencia, tanto en Europa como en América Latina. La trayectoria vital de Gaber, marcada por el tránsito entre territorios, lenguas y formas de identidad, aparece como un hilo conductor que le da peso a la muestra: el umbral deja de ser un elemento arquitectónico para convertirse en una zona de negociación entre lo que se deja atrás y lo que todavía no termina de definirse. En un momento en que muchas sociedades insisten en levantar muros simbólicos y materiales, la exposición plantea una pregunta incómoda pero necesaria: qué sucede cuando el borde deja de ser un cierre y se convierte en un espacio de encuentro. Esa es, quizá, la mayor virtud de 'Umbrales': recordar que toda frontera también puede ser una posibilidad de transformación.




