Las exportaciones de la Unión Europea al Mercosur crecieron 9% en cuatro meses

Imagen: infobae mundo
Las exportaciones de la Unión Europea al Mercosur crecieron 9% en los primeros cuatro meses desde la entrada en vigor del acuerdo comercial. Bruselas ya proyecta un salto de hasta 40% en el intercambio bilateral en los próximos 15 años.
Las exportaciones de la Unión Europea hacia el Mercosur aumentaron 9% en los primeros cuatro meses de vigencia del acuerdo comercial, una señal temprana de que el pacto empieza a mover volúmenes concretos en sectores de alto valor agregado. El dato fue resaltado por el comisario europeo Maros Sefcovic, quien puso el foco en ramas como joyería, farmacéutica y cosméticos, tres industrias que suelen beneficiarse de la reducción de trabas arancelarias y de una mayor previsibilidad para vender en América del Sur.
Según informó infobae mundo, Sefcovic sostuvo además que el comercio bilateral podría crecer hasta 40% en un horizonte de 15 años, una proyección que Bruselas utiliza para defender la utilidad estratégica del acuerdo. En términos prácticos, el avance no solo refleja más ventas europeas hacia el bloque sudamericano, sino también una apuesta por consolidar cadenas de suministro más fluidas entre ambos lados del Atlántico, en un contexto global marcado por el encarecimiento logístico, la competencia con China y la presión sobre los mercados internos.
El dato importa porque el Mercosur no es un mercado menor para Europa: concentra demanda en alimentos procesados, bienes industriales, medicamentos, productos de lujo y tecnología intermedia. Para la UE, acelerar exportaciones en sectores como farmacéutica o cosmética implica capturar consumidores de mayor poder adquisitivo en grandes ciudades de Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay, al tiempo que gana espacio frente a rivales internacionales. Para los países del Mercosur, en cambio, el desafío será si este tipo de acuerdo termina impulsando también inversión, transferencia tecnológica y empleo formal, o si se limita a profundizar una relación comercial todavía asimétrica.
En el trasfondo hay una discusión mayor que va más allá de las cifras iniciales. Los primeros meses de aplicación suelen servir como termómetro político y comercial, pero no garantizan resultados sostenidos si persisten barreras sanitarias, regulatorias o tensiones diplomáticas entre los socios. Por eso, el 9% de aumento es relevante no solo como estadística preliminar, sino como indicio de que la arquitectura del acuerdo empieza a operar. La verdadera prueba vendrá después: si el crecimiento anunciado se traduce en beneficios repartidos o si, como tantas veces en la región, el impulso inicial queda concentrado en unos pocos sectores y grandes empresas.




