Presidente escala choque con alcalde de Sincelejo por presuntos manejos de recursos
Imagen: El Tiempo - Política
El presidente confrontó públicamente al alcalde de Sincelejo por una cadena de cuestionamientos sobre manejo de recursos, contratos y un video que reactivó el debate sobre el PAE. El episodio vuelve a poner bajo la lupa el uso del dinero público en Sucre y la presión política sobre las alcaldías.
El presidente decidió marcar distancia y lo hizo en público: le advirtió al alcalde de Sincelejo que defenderá los recursos públicos por encima de cualquier cálculo político. La confrontación no fue un gesto menor. En medio de las crecientes dudas sobre la gestión de Yahir Acuña, el mensaje presidencial elevó el costo reputacional del mandatario local y dejó claro que los señalamientos sobre dineros, contratos y el polémico video del Programa de Alimentación Escolar (PAE) ya no se leen solo como ruido regional, sino como un asunto de interés nacional.
Según informó El Tiempo - Política, el choque se produce en el marco de varios cuestionamientos que rodean al alcalde desde hace tiempo y que hoy vuelven a tomar fuerza en la opinión pública. El foco está en presuntas irregularidades relacionadas con recursos oficiales y contratación, un terreno especialmente sensible en ciudades intermedias donde el presupuesto público suele convertirse en la principal palanca de poder local. El caso del PAE, además, tiene un peso particular: cualquier sombra sobre ese programa toca directamente a miles de niños y familias que dependen de esa alimentación como parte de su permanencia en la escuela.
Más allá del episodio puntual, lo ocurrido refleja una tensión vieja y persistente en Colombia: la distancia entre el discurso de control institucional y la realidad de alcaldías donde las denuncias por contratación opaca terminan volviéndose parte del paisaje político. Cuando el presidente interviene de manera pública, no solo está cuestionando a un alcalde; también está enviando una señal a gobernadores, contratistas y operadores locales de que la vigilancia sobre el uso de los recursos puede escalar rápidamente. En ciudades como Sincelejo, donde la relación entre poder político, presupuesto y control territorial es estrecha, ese tipo de advertencia puede reordenar alianzas y abrir nuevas investigaciones o debates en organismos de control.
Lo que viene ahora dependerá de si las denuncias se quedan en la pelea política o si avanzan hacia decisiones concretas de las autoridades de control. Pero el hecho de que el jefe de Estado haya salido a defender abiertamente el dinero público ya cambió el tablero: convirtió un caso local en una prueba de fuego sobre la capacidad real del país para castigar el uso indebido de los recursos que deben llegar, sin desvíos ni favores, a las comunidades más necesitadas.

