Colombia

Mamá de Kevin Acosta pide impedir salida del país de Gustavo Petro por caso de su muerte

Hace 3 horas

La madre de Kevin Acosta, el niño con hemofilia que murió sin tratamiento, pidió que Gustavo Petro no pueda salir del país mientras avanza la investigación penal. La solicitud añade presión a un caso que ya expone las fallas del sistema de salud en Colombia.

La muerte de Kevin Acosta, el niño con hemofilia que falleció sin acceso oportuno a sus medicamentos, volvió a poner bajo la lupa el manejo institucional de una tragedia que la familia no quiere dejar en el olvido. Su madre pidió que Gustavo Petro no pueda salir del país mientras avanza la investigación penal relacionada con el caso, una solicitud que eleva la tensión política y judicial alrededor de una muerte que, para sus allegados, era evitable.

De acuerdo con lo informado por El Tiempo (Colombia), la familia insiste en que el proceso no puede quedarse en promesas ni en trámites lentos, porque detrás del expediente hay una denuncia concreta: un menor murió sin el tratamiento que necesitaba para sobrevivir. La petición contra Petro se enmarca en la existencia de una investigación penal que busca establecer responsabilidades y esclarecer si hubo fallas graves en la atención, en la entrega de medicamentos o en la respuesta de las entidades obligadas a garantizar el servicio. En ese contexto, la familia reclama medidas que aseguren la presencia de los implicados mientras la justicia determina qué ocurrió.

Este caso importa más allá del nombre propio porque refleja uno de los problemas más persistentes del sistema de salud colombiano: la distancia entre el derecho formal a la atención y la realidad de los pacientes que terminan atrapados en autorizaciones, demoras y barreras administrativas. Cuando un niño con una enfermedad de alto riesgo muere por falta de tratamiento, el debate deja de ser técnico y se convierte en una pregunta de Estado: ¿quién responde cuando el sistema falla de manera tan brutal? La exigencia de la familia también tiene una lectura política inevitable, porque apunta a figuras de alto nivel en un momento en que el país discute la capacidad real del Gobierno para corregir las grietas de su modelo de salud.

Para la opinión pública, el caso de Kevin Acosta no es solo otro episodio doloroso en el largo inventario de negligencias denunciadas por usuarios y familias. Es una prueba de si la justicia colombiana puede avanzar sin dilaciones cuando hay una muerte de por medio y si las instituciones están dispuestas a asumir que la salud no se mide únicamente en cifras presupuestales, sino en vidas concretas. Lo que ocurra con esta investigación marcará no solo la búsqueda de responsabilidades, sino también el nivel de confianza que la ciudadanía está dispuesta a concederle al sistema que prometió protegerla.

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