Colombia

Presupuesto colombiano quedó al borde del hundimiento por choque entre Senado y Cámara

Hace 4 horas

El proyecto de presupuesto nacional de Colombia quedó al borde del fracaso legislativo por una discrepancia entre el Senado y la Cámara en el artículo 65. Si el trámite se cae, el Gobierno tendría que expedirlo por decreto con el texto aprobado en las comisiones económicas.

El presupuesto general de Colombia para el próximo año quedó en una zona crítica: si no se resuelve la diferencia entre Senado y Cámara sobre el artículo 65, la iniciativa se hundirá y el Gobierno terminará adoptando por decreto el texto que salió de las Comisiones Económicas. En la práctica, eso le quitaría al Congreso la posibilidad de seguir ajustando la distribución de recursos y dejaría al Ejecutivo con una salida forzada para evitar que el Estado quede sin presupuesto aprobado a tiempo.

De acuerdo con lo informado por El Tiempo - Política, el choque entre las dos cámaras no es un detalle menor ni una discusión técnica secundaria. El artículo 65 se convirtió en el punto de quiebre de una negociación que ya venía tensa, y su redacción distinta entre Senado y Cámara amenaza con llevarse por delante todo el proyecto. Cuando eso ocurre, no solo se altera el calendario legislativo: también se reduce el margen político para mover partidas, reasignar recursos o corregir prioridades en sectores que dependen de esa ley para saber cuánto dinero recibirán el próximo año.

El riesgo es claro porque el presupuesto no es una pieza administrativa cualquiera. Allí se define cuánto podrá gastar el Estado en salud, educación, inversión social, infraestructura, defensa y funcionamiento institucional, entre otros rubros. Si la propuesta se hunde y entra en vigor por decreto el texto salido de comisiones, el Gobierno quedará atado a esa versión, con menos espacio para las correcciones finales que suelen surgir en la plenaria. Para la oposición y para varios sectores regionales, eso puede significar menor capacidad de incidencia; para el Ejecutivo, una salida pragmática pero políticamente costosa.

La discusión también muestra un problema de fondo que se repite en Colombia: la dificultad para cerrar acuerdos en temas fiscales antes de los plazos límite. Un presupuesto aprobado de forma precaria o por decreto no solo revela fracturas entre bancadas, sino que también envía una señal de incertidumbre sobre la gobernabilidad económica. Y aunque el ciudadano común no vea inmediatamente el efecto de esa pelea parlamentaria, sí puede sentirlo después en retrasos de inversión, ajustes en programas públicos y una mayor rigidez para responder a necesidades sociales en las regiones.

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