Colombia

Ataque con drones del ELN en Ábrego deja un soldado muerto y cinco militares heridos

Hace 2 horas

Un ataque con aeronaves no tripuladas cargadas con explosivos dejó un soldado muerto y cinco militares heridos en Ábrego, Norte de Santander. El Ejército atribuyó la acción al ELN, en una zona golpeada por la disputa armada y la presión sobre los corredores viales.

Un ataque atribuido al ELN dejó muerto al soldado Neiver Madera y provocó heridas a cinco militares en zona rural de Ábrego, Norte de Santander, durante una operación de seguridad del Ejército en un eje vial del municipio. La agresión, según informó la institución, se ejecutó con aeronaves no tripuladas acondicionadas con explosivos, una modalidad que eleva la preocupación por el uso cada vez más sofisticado de métodos de guerra irregular en Colombia.

De acuerdo con el reporte militar, las tropas cumplían tareas de protección en una vía estratégica cuando fueron blanco del ataque. Los heridos recibieron atención médica y la institución no solo confirmó la muerte del uniformado, sino que además señaló al ELN como presunto responsable. En términos prácticos, el hecho vuelve a mostrar la vulnerabilidad de los soldados y policías que operan en corredores donde la presencia estatal convive con la presión de grupos armados que buscan controlar movilidad, economías ilegales y rutas de abastecimiento.

Lo ocurrido en Ábrego no es un episodio aislado, sino parte de una tendencia inquietante: la expansión de ataques con drones o aeronaves no tripuladas en medio del conflicto colombiano. Esa tecnología, antes asociada a conflictos de mayor escala, ha empezado a ser aprovechada por estructuras armadas irregulares para aumentar su capacidad de daño y reducir su exposición directa. Para las comunidades del Catatumbo y de Norte de Santander, el impacto es doble: por un lado, crece el riesgo para quienes viven cerca de zonas militarizadas; por otro, se profundiza la sensación de que la seguridad territorial sigue dependiendo de una confrontación abierta entre el Estado y actores armados que se adaptan rápido.

La muerte de Madera y las heridas sufridas por cinco militares ponen de nuevo sobre la mesa el desafío más urgente para el Gobierno y las Fuerzas Militares: cómo contener a organizaciones que no solo mantienen capacidad ofensiva, sino que además innovan en sus formas de ataque. En regiones como esta, cada ofensiva contra la fuerza pública repercute en la vida cotidiana de campesinos, transportadores y comerciantes, que terminan atrapados entre retenes, temor a desplazamientos y una guerra que sigue golpeando a los mismos territorios de siempre.

Noticias relacionadas